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Speake-Marin: ¡Creando algo que la gente quiere!

Inglaterra, en su momento líder en el sector de relojería, paulatinamente se ha ido convirtiendo en un lugar donde los minoristas venden piezas importadas. Y así sigue hoy en día. Sin embargo, Peter Speake-Marin, inglés de nacimiento y establecido ahora en Rolle, Suiza, está esforzándose discretamente desde su taller-ático para demostrar que la isla sigue siendo capaz de producir un precioso talento.

Peter Speake-Marin (pronunciado Spik-Marin) nació en Inglaterra en 1968. “Fui a un colegio técnico con la intención de producir joyería, pero descubrí el arte y la mecánica, que incluía la relojería. Me encantó, de alguna forma me habló. Tenía todo de lo que disfrutaba haciendo y el aspecto de la relojería que me llamó fue que la puedes desarrollar donde quieras.

“Entonces vine a Suiza en 1987 para estudiar en la universidad WOSTEP en Neuchâtel donde me especialicé en relojes. Una vez completada el curso volví al Reino Unido y me incorporé al departamento post-venta de Watches of Switzerland, primero en Oxford y luego en Londeres—pasando seis meses en cada ciudad—tras lo cual fui a trabajar en Somlo Antiques en el Picadilly Arcade de la zona oeste de Londres.

Relojes Antiguos
Speake-Marin, encargado de la sección de relojes antiguos en Somlo, estableció dos talleres y un gran equipo y se mantuvo siete años especializándose en la reparación y renovación de relojes de muchos de los viejos maestros, como Graham y Bent.

“Todo lo coleccionable pasó por nuestros talleres, y yo me quedé debido a la variedad de relojes con los que pudimos trabajar. Sin embargo, cuando en 1996 me ofrecieron un puesto de trabajo en Renaud & Papi, estaba preparado para avanzar y empezar a tratar las complicaciones modernas.

“Trabajé en Renaud & Papi cuatro años y durante ese periodo compré maquinaria relojera por mi cuenta como forma de seguro para el futuro, y así empecé a hacer mis propias piezas. Disponía de todo el equipo necesario y con él hice mi primera pieza, un reloj de bolsillo. Tiene todo los elementos que encontrarás en los varios modelos de mi última colección. Pero en ese momento, no era mi intención hacer un reloj comercial, era puramente para mí.”

Independizándose
Mientras Peter habla cuidadosamente desenvuelve y pule el reloj de bolsillo para enseñarme. Tiene un aspecto magníficamente antiguo, audaz con líneas bien definidas, y aún así es claramente moderno en cuanto a concepto y acabado. De una de las preciosas cajas de maderas que diseñó para sus relojes, con el nombre Speake-Marin grabado verticalmente en el borde interior de la tapa, empieza a sacar varios modelos de su colección, exponiéndolos en la mesa del taller.

Me informa de que con todas las distintas conjugaciones de los relojes existen 40 modelos distintos: un modelo atractivo con horas, minutos y segundos; el Serpent con horas, minutos y segundos y una aguja serpenteante que indica la fecha; un quantième perpetual y el Vintage Tourbillon. Cada reloj tiene su carácter y sus complicaciones, pero todos tienen un cierto aspecto moderno antiguo, un toque Speake-Marin que les diferencia de cualquiera de las demás marcas o colecciones de relojes complicados.

Una vez tomada la decisión de crear su propia compañía, Peter empezó creando cuatro repetidores de minutos para otras compañías relojeras. Al mismo tiempo comenzó a preparar su propia colección, trabajando por lo menos 12 horas al día, siete días a la semana durante dos años sin descanso.

“Los primeros tres años fueron horribles,” comenta Peter con una sonrisa melancólica. “No podía seguir de esa manera, destroza tu vida. Pero tenía la motivación para continuar desarrollando mis propias piezas porque estaba recibiendo feedback sobre lo que hacía y a la gente le gustaba. Entonces fue cuando decidí concentrarme en mis propios relojes. Mostré mi primera colección de 10 relojes en la exposición de AIHH en Basilea el año 2003 y en el 2004 y había vendido 100 relojes a personas del Reino Unido, los EEUU en Nueva York y California, Japón y Francia. Para el año pasado, ya había creado mi propia pequeña red de distribución y conseguí vender 150 relojes, este año espero producir 250 piezas.”

Para la feria BaselWorld 2006, además de producir sus propios relojes, Peter Speake-Marin ha creado un segundo reloj para Harry Winston (el primero fue en el 2005)—un torbellino de 44mm de cuerda automática en Zalium®, llamado el Project Z3.

Calidad—el eslogan
“Después de trabajar en post-venta en el Reino Unido, vi donde estaba el desgaste natural y aquello que se debía reparar. Tuve eso muy en cuenta a la hora de crear mi propia colección, y de allí salen, por lo tanto, el lug y la corona más grandes. Lo que produzco lo hago para que dure, y los relojes no se pasarán de moda.”

“Sé que algunas personas se han esquivado mis relojes porque tienen un diámetro de 38mm. Por lo que ahora estoy añadiendo un nivel de 42 mm dado que el mercado de hoy aún pide relojes grandes. Tendré nuevos modelos de 42 mm este año y toda una serie entera empezará a evolucionar.”

Los relojes Speake-Marin varían entre 12.000 francos suizos y 450.000 por una pieza única de 42 mm en oro blanco de 18 quilates en la que figura un torbellino, un repetidor de minutos y un calendario perpetuo con las fases lunares. Los relojes están todos preciosamente creados...hechos para durar tanto técnicamente y en términos de moda—estilo y color. La marca aún no ha llegado a boca de todos, pero teniendo en cuenta la originalidad de los relojes y su cualidad llamativa, no tardará mucho tiempo.

“Estamos divulgando el mensaje, seguimos siendo bebés comenzando a caminar, aunque ahora tenemos más contactos. Mi objetivo es llegar a la producción de entre 800 y 1.000 relojes al año y para hacer eso, idealmente tendría que penetrar el mercado americano, con buenos distribuidores y minoristas.

“No quiero que la compañía crezca demasiado, ya que comprometería la calidad de mi trabajo. Y eso es precisamente a lo que me dedico, hago relojes de calidad. Desde luego no quiero llegar al punto de necesitar un Consejo de Administración. Obviamente tengo que ganar dinero para generar estabilidad, pero no estoy en el negocio para ganar dinero. Me encanta la parte creativa, los dibujos, crear los prototipos y finalmente el reloj. Sin embargo encuentro que es ciertamente inspirante que la gente quiera comprar mis relojes, supongo que de eso es lo que se trata, el placer de crear algo que las demás personas quieran!”

IMAGENES
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