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Otra vez en forma – Tom Bolt sobre Dunhill
Cuando una empresa intenta reinventarse a sí misma, modernizando su colección de relojes, es a menudo preferible salir fuera de la compañía para observar la situación con una mirada fresca.
Y esto es exactamente lo que hizo Dunhill.
Por un corto período, Dunhill parecía ir a la deriva, haciendo relojes que no cuadraban con la marca y no eran adecuados para el cliente Dunhill. Así las cosas, el consejero delegado de entonces, Simon Critchell, ya retirado, trajo a Tom Bolt para sacudir un poco las cosas.
Bolt pertenece a una clase diferente de diseñadores de relojes. Joven y lleno de energía no es el clásico diseñador de relojes, pero tampoco es el típico artista con la cabeza en las nubes. Bolt es el tipo que arremanga, y se pone de manos llenas en el asunto, sin tonterías. Cada día llega al trabajo conduciendo su Triumph Daytona, desde 50 millas a las afueras de Londres, y adora lo que hace. Bolt es la persona responsable del giro radical acaecido en los relojes Dunhill y la excitación sobre la nueva colección es debido al fundador de la compañía Alfred Dunhill, y a Bolt.
“Me llamaron a Dunhill como consultor, porque Simon quería ofrecer complicaciones antiguas en las tiendas,” recuerda Bolt. “Los visité varias veces. Tengo una compañía llamada Watch Guru que trata con relojes y está especializada en relojes antiguos y también modernos de gama alta. Me seguían llamando para volver y un día Simon me preguntó que pensaba de sus relojes. En broma le dije que yo creía que eran una porquería, bueno, no me gustaba la ejecución de las ideas y el tacto nunca ha sido mi fuerte. Simon se rió y en cierto modo estuvo de acuerdo, entonces me pidió que revisara los archivos y pensara en lo que deberían hacer, y yo pensé “¿por qué no?”
“Revisar los archivos fue fantástico, encontré todas esas cosas locas, divertidas e ingeniosas que yo no sabía ni que existían,” continúa Bolt. “No sabía que Dunhill había hecho todo eso. Le dije a Simon que había muy pocas empresas que tienen artículos cotizados por los coleccionistas, y que Dunhill tiene un nombre y unos productos que son muy buscados. Cuando ví las cosas que estaban haciendo, me sorprendió porque parecía que querían hacer lo mismo que estaban haciendo todos los demás, en vez de hacer relojes Dunhill.”
Bolt juega a tenis, y utiliza una metáfora de este deporte para explicar la posición de Dunhill cuando se hizo cargo del diseño de relojes. “Si Dunhill hubiera estado en una pista de tenis, no estaban ni en la red haciendo relojes baratos, ni tampoco estaban en la línea de fondo haciendo relojes de calidad, estaban en el medio y las bolas les pasaban de largo. Yo creo que la gente quiere de Dunhill calidad e innovación.”
“Observé todo lo que Dunhill había hecho, no solamente los relojes,” continúa Bolt. “Alfred Dunhill había hecho relojes colgantes para motocicletas; fue la primera persona en hacer un reloj de salpicadero para automóviles, esta innovación para mí es lo que verdaderamente Dunhill es. Estos productos eran un poco locos pero también muy funcionales. Para mi era muy importante el aspecto de los relojes, que sean elegantes y sin embargo ligeramente raros. La colección Facet es muy inglesa, porque está basada en las luces facetadas de un Rolls Royce.” Bolt pensó que el camino a tomar era centrándose en la idea de automovilismo, y también en los relojes facetados. “Tienes el lado elegante y el lado marchoso,” dice. “Yo creo sinceramente que Dunhill tiene un lugar para poder mantener un negocio exclusivo e independiente en relojes. No creo que nunca lleguemos a ser una enorme compañía de relojes, pero seremos una buena marca nicho para aquellos que entienden de relojes.”
Visto todo esto, Bolt se arremangó las mangas y empezó a trabajar. Se sumergió en los archivos y devolvió la marcha a Dunhill, con relojes como el Bobby Zinder y el Wheel, a la vez que desarrollaba elegante relojes de facetas como el City Tamer. ¿Cuál es el reloj favorito de Bolt? El City Tamer en oro rosa y blanco.
Además de diseños excepcionales, Bolt también ha introducido toques innovadores en los relojes, como la corona de cambio de marchas en el Excentric y el bisel rotatorio que deja al descubierto los botones para el cronógrafo en el Bobby Zinder SP30.
“Para mí, los botones son siempre el problema de los cronógrafos,” explica Bolt. Siempre han sido una plaga para mí. Me inventé un sistema para esconder los botones, cuando giras el bisel, el botón sube y el bisel no sólo esconde los botones, los empuja y los mantiene apretados. La fábrica sólo quería que el bisel cubriera los botones, pero yo no quería hacer esto porque para ello sería demasiado grande. Tenemos un doble sistema de compresión, porque no queríamos que el cronógrafo se pusiera en marcha y parara cuando el bisel se deslizara. Hay incluso aletas en el lado para limpiar la arena y polvo. Los botones son de cerámica pulida, para ayudar en el deslizamiento del bisel.”
El diseño de relojes
Bolt es muy exigente en el diseño de relojes y sobre quien debiera diseñarlos. “Encuentro ofensivo hoy en día estén diseñando relojes gente sin ningún conocimiento sobre ello.” dice. “Sin excepción, la materia prima más inestimable en cuanto a un reloj es el espíritu. Es imposible poner espíritu a un reloj si no se tiene antes conocimiento de la materia. Si alguien me pide que diseñe un coche, no sabría ni por donde empezar, yo encuentro ofensivo que la gente diseñe relojes como un antojo.
“Puedes diseñar algo bonito, pero no puedes ponerle el alma, porque el alma viene del conocimiento,” continúa. “Yo hoy soy muy cínico sobre las complicaciones. Pienso que las complicaciones a veces se utilizan como maquillaje para esconder imperfecciones. Si sacas todas las complicaciones, a menudo el reloj no es muy bonito. Lo mismo es verdad para relojes marchosos, la marcha a menudo cubre los errores. Pienso que debes empezar con pureza y marcar una diferencia con el reloj.”
Como mucha gente en la industria relojera, Bolt lamenta que sea tan fácil para cualquiera entrar en esta industria. “Soy muy cínico sobre el mundo del reloj moderno,” dice. “Todo el mundo pretende tomar un trozo del pastel. Cuando abro una revista y veo otra marca nueva, me vuelvo loco. Es tan fácil entrar en el mercado del reloj. Encuentro ofensivo que la gente piense que pueden coger apresuradamente ideas de otras compañías y ponerlas en las tiendas.
“Para Dunhill es importante ser quienes somos,” añade. “No puedes ser nada más que lo que eres. Volvimos a lo básico. Me inspiré en los archivos y encontré muchos relojes y otros artículos que me proveyeron de un buen esqueleto de donde empezar a trabajar. Incluso el viejo Excentric sugería algo, así que tomamos lo que era honesto y puro.”
El Futuro
Bolt está entusiasmado con el futuro de Dunhill y comprometido a mantener la compañía en un nicho de producción. “Esperamos no ir a grandes producciones en masa,” dice. “Queremos llegar al lugar donde la demanda aventaje a la oferta. Yo considero que Dunhill es una marca de lujo, pero no consideraría los relojes Dunhill como lujosos, son piezas funcionales con un algo, con estilo y tradición.”
El futuro de Dunhill, nuevos relojes imbuidos del espíritu del fundador, está seguro bajo la dirección en diseño de Bolt.
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