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LAKIN@NDA SUELTO – Si no puede arreglarlo, Brexit

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octubre 2016


Viernes, 24 de de junio de 2016, por la mañana, después de que 17,410,742 Britanos votasen salir de la UE, el ferry en el que había venido desde Guernsey estaba atracado en Poole, Dorset, en el sur de Inglaterra. No hay banderas ni gallardetes; la paz y la serenidad reinan. Y sin embargo, los periódicos, tertulianos de la televisión, economistas y los llamados especialistas políticos habían proclamado que un voto ’leave’ inmediatamente nos haría ver el cetro de la isla hundirse bajo unas olas económicas de las proporciones de un tsunami. Pero la marea fue baja en Poole y el ahogamiento era tan probable como el hallazgo una máquina expendedora de Coca Cola enmedio del Sahara.

 LAKIN@NDA SUELTO – Si no puede arreglarlo, Brexit

En la farsa previa al referéndum del Brexit el gobierno Británico había calculado mal el uso de tácticas de intimidación desplumando cifras financieras ficticias al aire que sugerían que todo el mundo perdería grandes sumas de dinero, las empresas viables se convertirían en insolventes, los bancos irían a la quiebra y millones de personas se quedarían al instante sin trabajo.

David Cameron, el primer ministro de entonces, se vio a sí mismo como invulnerable a causa del margen de su victoria, en general, de las elecciones del año anterior, pero su filosofía de matón para con los votantes aterrados combinada con la no obtención de concesiones de Bruselas y su juicio erróneo sobre los tempos de un referéndum del Brexit fué lo que lo hizo estallar, se pegó un tiro en el pie y en consecuencia tiene su merecido. Desde entonces, ha renunciado, dejando a otra persona para reparar el desorden mientras que parece destinado al lucrativo circuito del conferenciante mediante el cual explica a todo mundo menos a sí mismo que se equivocaron.

Después de haber vivido más tiempo en este lado de La Mancha en comparación con el lado de UK del canal Ingles, me considero Europeo con un pasaporte Británico y un Permiso Suizo de clase C sin embargo, yo no podía dejar de sentir que un voto Brexit era en última instancia, inevitable. Gran Bretaña se unió a la Comunidad Económica Europea o el Mercado Común como era llamado en 1973, cuando representaba el 36 por ciento de la economía mundial en contraposición al 17 por ciento de hoy en día. En aquel entonces el concepto de la UE era ante todo el de un mercado. Pero los años siguientes vieron como se convertía en una fuerza política que ahora legisla para sus miembros, aliviando así de cualquier apariencia de independencia. Bruselas decide ahora el tamaño, forma y contenido de un bratwurst y la curvatura aceptable de un plátano, lo que los agricultores deben hacer crecer y cuándo, pero lo que es más importante, ha adquirido lentamente las instalaciones y accesorios de una nación: un presidente, un ministro de relaciones exteriores, la ciudadanía y un pasaporte, su propia moneda, una sistema de justicia criminal, una constitución escrita, una bandera y un himno nacional, y son estas trampas dictatoriales contra las que los Británicos han reaccionado, junto con el candente tópico de los tópicos, la imposición de las cuotas de reparto de millones de refugiados.

No me malinterpreten, no estoy sugiriendo que debamos pasar por alto la difícil situación de los miles refugiados auténticos de países desgarrados por la guerra, pero estoy sugiriendo que el 75 por ciento de los llamados migrantes se han subido al carro por motivos puramente económicos y reciben vivienda, alimentación, atención médica e incluso dinero de bolsillo por delante de los ciudadanos Europeos contribuyentes que tienen sus propios problemas. Si deben ser tratados de manera diferente, yo no tengo la respuesta a ese particular acertijo, si lo hiciera, probablemente estaría revolviendo papeles en Bruselas.

Sin embargo, la pregunta más importante es si el Brexit será un desastre total para el Reino Unido. Yo no lo pienso. Antes de que el Reino Unido abandone la UE habrá largas negociaciones, pero el día en que el Reino Unido la deje oficialmente es el día en que se convertirá en el mercado de exportación individual más grande de la UE. Por supuesto, el comercio va a continuar, ¿puede verse a Alemania a negarse a exportar coches hacia el Reino Unido o a los Franceses rechazar aperturas para su vino y sus quesos? ¡De ninguna manera!

La buena noticia para los viajeros con destino a Reino Unido es que van a ver más libras Esterlinas ya que su dinero ha caído en valor frente al franco Suizo y al Euro con lo que las compras son muy interesantes - como mi reemplazado reloj Breitling lo confirma.

Como curiosidad, el referéndum del Brexit no es legalmente vinculante: los miembros elegidos del Parlamento Británico podrían decidir ignorar la voluntad del pueblo, y votar en contra. Poco probable es que así sea, pero en teoría es posible. En lo personal creo que el Reino Unido prosperará fuera de la UE y se reencontrará con su originalidad, como nación, de nuevo, con los beneficios continuos de la importación de la cocina Europea.

Mis disculpas por ser serio por una vez, pero el Brexit todavía puede llegar a ser el comienzo de un movimiento a seguir por el Grexit, Bulgaroff, Czechout, Departugal, Italeave, Finish, Francoff, Oustria, Polaxe, y Slovakout.

Usted no tiene que reírse, sonría.

Fuente: Europa Star Magazine 4/16 Otoño del 2016