Los nuevos relojes del Swatch Group vistos a través de los archivos de Europa Star.


Un salto gigante para Omega

ALUNIZAJE

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mayo 2019


Un salto gigante para Omega

Durante 50 años, Omega ha estado capitalizando la extraordinaria aventura que convirtió a su Speedmaster en el primer reloj que se usó en la Luna. En nuestra edición de julio de 1969, ya destacabamos la importancia histórica del evento para la marca Suiza.

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ealmente tiene que vivir en el fondo de una cueva con una estalactita como su única clepsidra para ignorar que hace 50 años, el 20 de julio de 1969, los hombres aterrizaron por primera vez en la Luna con un reloj Omega Speedmaster BA 145.022 en su muñeca.

Desde entonces, Omega ha continuado destacando su participación en este logro histórico. Eso es lo justo. Y mucho más ahora que la ola de lo vintage se ha convertido en un tsunami.

Europa Star, N°5, 1969
Europa Star, N°5, 1969
www.europastar.com/club

Inmediatamente después, todavía en 1969, Omega produjo una serie especial de su reloj lunar Speedmaster, en oro amarillo y equipado con un bisel de color burdeos. Exactamente 1.014 de estos modelos se crearon entre 1969 y 1973, 28 de los cuales se ofrecieron a los astronautas de la NASA y el resto se vendió al público.

El Omega Speedmaster de un astronauta usado en el espacio después de la autorización de la NASA
El Omega Speedmaster de un astronauta usado en el espacio después de la autorización de la NASA
Europa Star, N°5, 1969

Estos relojes se han vuelto raros y muy buscados por los coleccionistas: el reloj con el número 722 se vendió en noviembre de 2018 en Ginebra por 68.750 CHF, mientras que su estimación estaba entre los 15.000 CHF y los 25.000 CHF.

Omega Ref. BA 145.022, Edición limitada, N°722 1970 ©Phillips
Omega Ref. BA 145.022, Edición limitada, N°722 1970 ©Phillips

Re-creación

Con motivo del 50 aniversario de este logro, Omega ha relanzado el famoso BA 145.022. La caja (de 40 mm a 42 mm), los marcadores de la esfera, y las manecillas de las horas y los minutos ahora están cortadas y formadas en una aleación especial, el Moonshine Gold, cuyo brillo recuerda «el color de la luna que brilla contra un cielo azul profundo», Como afirma el comunicado de Omega.

Pero el argumento no es solo poético: se supone que esta aleación ofrece una mejor resistencia al desvanecimiento y la pérdida de brillo del material a lo largo del tiempo.

El famoso bisel de color burdeos ahora está hecho de cerámica, con una escala taquimétrica Ceragold.

La esfera cepillada en vertical tiene la marca OM, para «Oro Macizo», y sus índices están tallados en ónix negro. Sus manecillas de hora y minutos también se realzan con barniz negro, así como las manecillas de los segundos centrales del cronógrafo y las de los contadores.

La nouvelle Omega Speedmaster Apollo 11 Edition limitée

Cambio de movimiento

Los primeros Speedmasters que salieron a caminar sobre la Luna fueron equipados con el movimiento 321, un calibre de rueda de pilares manual de Lemania. Ya en 1969, un nuevo movimiento lo reemplazó, el 861, también de Lemania, con una frecuencia más alta y un mecanismo simplificado, controlado centralmente por levas y ya no por rueda de pilares.

Hoy en día, su descendiente 3861 equipa el Speedmaster conmemorativo. Este movimiento sigue siendo manual pero ahora coaxial, con una función de paro de segundos, alto poder anti-magnetismo y excelente rendimiento cronométrico.

Se puede ver completamente en la parte posterior del reloj, enmarcado por un anillo decorativo grabado con láser y tratado con PVD que muestra un mapa parcial de Cabo Cañaveral visto desde el cielo y con un fragmento de meteorito lunar.

Un salto gigante para Omega

Una versión conmemorativa en acero

Mientras que la versión de oro se ha lanzado en una edición de 1.014 ejemplares, 6.969 copias del Apollo 11 Speedmaster también están disponibles en acero. El modelo de acero, con su esfera gris y negra, es más abiertamente conmemorativo, con dos toques especiales que lo distinguen: un solo número «11» en lugar del índice correspondiente y el contador de minutos decorado con un dibujo que muestra a Buzz Aldrin descendiendo la escalerilla llevándolo al suelo lunar.

La famosa huella de su primer paso se reproduce en la parte posterior del reloj, así como la conocida frase «THAT’S ONE SMALL STEP FOR A MAN, ONE GIANT LEAP FOR MANKIND». Un eslogan inventado por la NASA, que ahora también podría traducirse como: «Ese es un pequeño paso para un hombre, un gran salto para Omega»...

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