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España en punto, Pedro Izquierdo

abril 2008


Por Carles Sapena

España en punto, Pedro Izquierdo

Abrimos con este artículo una nueva sección en nuestra revista, que estará dedicada a los relojeros españoles. A lo largo de esta serie, iremos desgranando el perfil y las realizaciones de nuestros creadores que, pese a enfrentarse a todo tipo de dificultades, se abren ó ya se han abierto camino en el difícil camino de la relojería con nombre propio en nuestro país. Como no podría ser de otra manera, nuestro primer trabajo, va dedicado al Maestro Pedro Izquierdo.

Un lugar común en relación a todas las personas que han tenido la suerte de conocer y tratar a Pedro Izquierdo, es la referencia a su carácter afable y cercano, y que hace unos pocos días, tuve la oportunidad de experimentar en primera persona. Tras presentarme por sorpresa,sin cita previa,en su escuela-estudio-taller de la calle Arganda en Madrid me vi conversando en una charla distendida y amigable frente a frente con él, como si fuera algo que lleváramos haciendo regularmente desde hacía mucho tiempo a la hora del café. Hombre directo, franco y pasional, transmite inmediatamente la energía é interés por el trabajo intenso que realiza. En el mundo de la relojería desde hace más de cuarenta años, su avidez de saber, le ha llevado a convertirse en un profesional todo terreno, con amplios conocimientos de la relojería tanto mecánica como digital y también de la relojería monumental, de la que es un privilegiado conocedor y técnico. Su inagotable curiosidad y un extraordinario y natural don de gentes le ha llevado a ejercer de catalizador entre profesionales, coleccionistas y aficionados de todo el país. A ello hemos de unir una pasional vocación docente, manifestada a través de los cursos y seminarios que imparte desde su centro relojero, a la vez lugar de trabajo, encuentro, y amistad para decenas de personas que llegan a él buscando tanto conocimientos como consejos profesionales, y que salen de allí con una buena dosis de ánimo,e invadidos de su energético sentido de la vida. Trabajador incansable, impermeable a los efectos corrosivos del prestigio y de la fama , sus lecciones sobre relojería, se unen a su optimista concepción de la vida, y de un trabajo, no siempre fácil, ni agradecido. Sus proyectos están siempre abiertos a las aportaciones del exterior, y a través de su foro relojero, cualquier idea, cualquier aportación interesante, es integrada y bienvenida en proyectos de los que él es el alma mater e impulsor, pero huyendo de protagonismos personales, y con una capacidad de integración y síntesis que hacen de su trayectoria, algo único y que lo han convertido en un maestro grande luminoso y creativo. Siempre ocupado, pero siempre disponible y accesible, Pedro Izquierdo, es un ejemplo excepcional de lo que es la grandeza y humildad de un auténtico maestro relojero

El “Mosca”

España en punto, Pedro Izquierdo

Este es el nombre coloquial con el que se denominaba a los cazas rusos Polikarpov I-16 que actuaron en los cielos de España desde Octubre del año 1936. Basado en la libre interpretación de la palabra” Moskava”, Moscú, en caracteres cirílicos, impresa en los grandes cajones de embalaje en el que legaron las primeras unidades. Bajo esta denominación, Pedro Izquierdo quiso realizar un homenaje a la ideología y las personas que los pilotaron en nuestra contienda civil. Siguiendo la extraordinaria sencillez de diseño y efectividad operativa de este monoplano. Ha desarrollado un sólido reloj basado en el calibre Unitas 6497-2 de carga manual con funciones de horas, minutos y un pequeño segundero a las 6 horas, convenientemente personalizado con su conocido logo y su nombre grabado. La caja de acero pulido, de 45 mm de diámetro ha sido totalmente desarrollada y fabricada en nuestro país. Monta una esfera de zafiro con tratamiento anti reflectante y un fondo de cristal mineral visto, para poder apreciar en todo su esplendor la extraordinaria simplicidad y belleza del mecanismo. La esfera negra, con cifras árabes es de fácil lectura. Se ha rematado el conjunto con una correa de piel con cierre ardillon con el remate de la firma del maestro. Sumergible hasta 30 metros re ha realizado una serie limitada únicamente a 200 ejemplares. Arropada en un peculiar y cuidado “packaging” específico, desarrollado también en su taller.