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ANIVERSARIO - Rudis Sylva - Diez años para preservar tres centúrias

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abril 2016


Fundada en 2006 con el objetivo de preservar la experiencia artesanal de las Franches-Montagnes, que estaba en peligro de extinción, la marca basada en el Jura no tiene sin embargo, miedo a innovar, como su Harmonious Oscillator demuestra con creces. Sus nuevos modelos colocan a las técnicas de decoración de las cajas en el centro del escenario.

Esta es una marca joven, pero su objetivo es preservar el conocimiento de los siglos. Desde 2006 Rudis Sylva ha estado trabajando para ’agregar’ las habilidades de los relojeros de las Franches Montagnes, en el Jura Suizo. Esta es la tierra de cultivo de relojeros, a la que el fundador de la marca, Jacky Epitaux, ha dedicado un museo en el pequeño pueblo de Les Bois, donde Rudis Sylva tiene su sede. La idea detrás de Rudis Sylva fue recopilar lo que quedaba de este patrimonio y preservar los conocimientos de los últimos relojeros de las Franches Montagnes. Todo lo que quedaba era encontrar el producto adecuado. Ahí es donde entró en juego el Harmonious Oscilator. Lanzado en 2009, puso el nombre de la empresa en el mapa del mundo de la relojería.

Este movimiento revolucionario comprende dos volantes dentados interconectados entre sí. La simetría y la energía de los muelles de los volantes se oponen constantemente, lo que permite la corrección media instantánea en posición vertical, lo que elimina el efecto de la gravedad. La construcción tiene una capacidad de ajuste más precisa que un tourbillon convencional, en particular gracias al despliegue asimétrico de los muelles de los volantes en todas las posiciones - de ahí el nombre de Harmonious Oscilator.

EL MOLETEADO PROPORCIONA TEXTURA

Para su décimo aniversario Rudis Sylva está introduciendo un nuevo reloj de bolsillo de oro rosa, equipado con el Harmonious Oscilator. Un esfuerzo especial se realizó con la decoración de la caja. Las cajas de Noirmont, el siguiente pueblo por encima del de Rudis Sylva, han sido siempre muy apreciadas. En 1906 se produjeron 636.000 cajas, algunas en metales preciosos. «A pocos pasos de aquí, conocí a uno de los herederos de aquellos días, Georges Cattin, que todavía lleva a cabo la técnica de estriado o moleteado usando una máquina de fabricación casera», explica Jacky Epitaux. «La máquina está equipada con un rodillo-moleteador contorneador hecho de acero endurecido, que comprime el perímetro de la caja, dando un estructurado y regular perfil de patrón. Es una técnica que se utiliza raramente éstos días, porque las herramientas y el conocimiento prácticamente han desaparecido.»

Esta serie limitada de diez, a un precio de 280.000 CHF cada uno, se llama ’Poilie’. ¿Por qué? «Ese fue el nombre dado a los habitantes de la Noirmont. Se refiría a su pasado de tala de árboles, cuando los utilizaban para vender ’la poix’ o resina, como es en general conocida.»

ANIVERSARIO - Rudis Sylva - Diez años para preservar tres centúrias

Fuente: Europa Star Magazine Febrero/Marzo del 2016