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Shows relojeros, la gran transición

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marzo 2012


Todo el que venga a Basilea este año se sorprenderá al encontrar una completamente transformada Messeplatz. Un gran edificio que cuelga como si estuviera suspendido en el aire por encima de la gran plaza donde decenas de tranvías pasan por debajo. Y esto es sólo el comienzo de los grandes cambios que están sucediendo en las salas de exposiciones, trabajos que no se terminarán hasta el año que viene. Las estimaciones de coste para la nueva construcción son de alrededor de 430 millones de CHF. A esta cantidad enorme de dinero, hay que añadir los presupuestos necesarios para las decenas de nuevos stands que se construirán, también cuantificables en millones: Sólo podemos imaginar todas las negociaciones que deben estar en liza - negociaciones que son, sin duda, laboriosas ya que sus resultados determinarán la jerarquía de la industria relojera para los próximos diez años. El tamaño, la ubicación, el valor arquitectónico de los stands, e incluso los vecinos son todos ellos signos muy importantes y que serán examinados atentamente por toda la industria.

Al hacer tal inversión, Baselworld está enviando una señal clara. No sólo la feria tiene la intención de mantener su supremacía, sino que también tiene la intención de reforzarla. Podríamos preguntarnos, sin embargo, si estos cambios serán en última instancia, en detrimento de la combinación actual, que es uno de los puntos fuertes de Baselworld. Contrariamente al SIHH, donde una marca es tá «entre amigos», en otras palabras, en buena compañía a un nivel comparable, Baselworld mantiene una deliciosa atmósfera de «espectáculo» en la que la realeza se mezcla con los simples mortales, donde usted puede encontrar un reloj de un millón de francos o uno de dos francos. Para el almuerzo, usted puede tomar una salchicha rápida de ternera o sumergir una cuchara de plata en un plato de caviar.

Shows relojeros, la gran transición

Durante este tiempo, parece que el SIHH está reconsiderando su nueva dirección. Sin embargo, la reciente decisión de Girard-Perregaux y Jean Richard de unirse a Baselworld nada tiene que ver con ello por la sencilla razón de que, dado que estas dos marcas han entrado en el redil del PPR, lo que haría que de forma lógica y logísticamente quisieran estar con las otras marcas del grupo , sobre todo con Gucci y Boucheron.

Pero el problema de la sincronización se complica una vez más. Las fechas provisionales para el próximo SIHH se han establecido entre el 21 y el 25 de Enero del 2013. El año que viene, sin embargo, Baselworld sólo abrirá sus puertas a finales del mes de Abril (del 25 de Abril al 2 de Mayo), debido a la nueva construcción. Este es, unos buenos tres meses más tarde que el SIHH. Dado que las grandes marcas que no están en el SIHH no quieren «perder» tres meses, es una apuesta segura que el fenómeno «fagocitosis» del SIHH por parte una serie de shows privados celebrados en los hoteles de lujo de Ginebra tendrá un gran potencial.

Como organización anfitriona, ¿podrá sin embargo, el SIHH tolerar estos otros espectáculos que se montan bajo sus faldones? Como uno de los gestores, la FHH, la Fondation de la Haute Horlogerie (el organizador de la SIHH), dice de manera filosófica: «Incluso si estamos indefectiblemente aliados en el tiempo, ya que todas las marcas de relojes tienen las mismas metas, es una pelea a cara de perro...»

Y, una vez más, serán las empresas más frágiles y las más modestas las que corren el riesgo de pagar el precio más alto. Por un lado, los lugares más codiciados en Baselworld rápidamente copados por las marcas más poderosas, y sin duda los precios subirán para todos. Por otro lado, el show de la GTE,organizado para los independientes en Ginebra, en paralelo con el SIHH, no le fue tan bien, y es probable que no se lleve a cabo el próximo año. Debido a la falta de recursos y al espacio disponible, no todas estas pequeñas empresas pueden alquilar ellas mismas un espacio en los hoteles de los alrededores del lago.

Todo se está acelerando hacia un deslavazado gradual del tejido de la relojería (como también se observa en la economía en general). Siempre habrá los que logran cosechar los beneficios de este cambio, pero para muchas pequeñas y medianas marcas que han venido desempeñado bien hasta ahora, los desafíos serán grandes.

Fuente: Europa Star Magazine Abril - Mayo del 2012