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La etiqueta Swiss Made se fortalece
estimulada por el Parlamento Suizo

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noviembre 2011


www.worldwatchweb.com - La Federación de la Industria Relojera Suiza (FH) ha informado de que la Comisión de Asuntos Jurídicos del Consejo Nacional ha aprobado el proyecto «Swissness» que proponía que al menos el 60 por ciento del precio de coste de los productos industriales debía ser hecho en Suiza para poder calificarlo para la etiqueta «Swiss Made».

El 11 de noviembre del 2011, después de más de dos años de debate, la Comisión aprobó el proyecto de modificación de la Ley de Marcas y el proyecto de ley sobre la protección de sus cuños (proyecto Swissness). En relación a los productos industriales, incluyendo los relojes, la Comisión propone que al menos el 60% de su precio de coste debe estar hecho en Suiza.

Esta decisión se hace eco de un deseo firme por parte de la FH de introducir un tipo mínimo de valor añadido para Suiza como condición para el uso de la marca Swiss Made para los relojes Suizos, es decir, un 60% por ciento para los relojes de cuarzo y un 80% para los relojes mecánicos. Estos criterios serán la base de una enmienda de la ordenanza 1971 que regula el uso del nombre «Swiss» para los relojes (ordenanza Swiss Made).

En la actualidad, la ordenanza Swiss Made no preveía un límite mínimo en relación con el valor añadido para asignar la designación Swiss Made. Con el apoyo de una gran mayoría de sus miembros, el FH deseaba remediar esta carencia para evitar la incorporación en los relojes de sólo un porcentaje muy pequeño del valor añadido Suizo para ser designado como «Swiss made».

En la actualidad, para que un reloj pueda ser etiquetado Swiss Made debe estar equipado con un movimiento Suizo y deben ser montado e inspeccionado por el fabricante en Suiza. Además de estas tres condiciones, el proyecto FH plantea un umbral mínimo para los costes de producción (un 60 por ciento para los relojes electrónicos y un 80 por ciento para los relojes mecánicos) y la exigencia de que la construcción técnica y la creación de prototipos deben llevarse a cabo en territorio Suizo.

Bajo las regulaciones actuales, para que un movimiento sea certificado como Swiss Made, solo el 50 por ciento de los costes de producción se han de incurrir en Suiza. El proyecto FH pide que esta tasa se incremente a por lo menos el 60% del valor de todas las partes constituyentes.

Lea el artículo completo en el portal de la FH