30. que-hay-de-nuevo


El Urwerk UR-105, y de cómo la Iglesia Católica dió forma a la relojería

English Pусский
junio 2018


El Urwerk UR-105, y de cómo la Iglesia Católica dió forma a la relojería

¿Un reloj apto para un Papa? El último lanzamiento del creativo relojero Suizo, llamado «Kryptonite», está inspirado en los relojes luminosos históricos de «hora errante» utilizados por la Iglesia Católica.

«Me gusta la idea de cumplir con las especificaciones del Papa», dice Martin Frei, diseñador jefe de Urwerk y cofundador de la marca.

Las especificaciones a las que se refiere Frei no son de naturaleza ascética, sino más bien estéticas. Se está refiriendo a la necesidad fundamental de que cada reloj Urwerk muestre el tiempo con claridad, especialmente en la oscuridad.

En este punto, usted se podría estar preguntando, «¿qué tiene que ver el Papa con la relojería?» La explicación se puede encontrar en los relojes nocturnos del siglo XVII.

Urwerk UR-105 Kryptonite
Urwerk UR-105 Kryptonite

Según cuenta la historia, el Papa había pedido un reloj especial a los hermanos Campani. Pero tenía que ajustarse a ciertas especificaciones. Primero, tenía que poder dar la hora en la oscuridad cuando el Papa celebraba los oficios divinas por la noche. Segundo, el reloj tenía que estar en silencio para no molestarlo durante su sueño. En tercer lugar, la visualización del tiempo tenía que ser inmediatamente visible para el Pontífice cuando se despertaba en el medio de la noche.

El resultado final que produjeron los hermanos Campani fue el llamado reloj de «hora errante». Era diferente a la norma porque las agujas fueron reemplazadas por numerales horarios, que atravesaban una escala de 60 minutos. El paso del tiempo era iluminado desde dentro del reloj por una vela.

El Urwerk UR-105, y de cómo la Iglesia Católica dió forma a la relojería

El diseño fue inteligente. Pero al haber sido hechos principalmente de madera, que se sabe que quema cuando se expone a algo así como una vela, los relojes no eran muy duraderos.

El último lanzamiento de Urwerk, el UR-105 Kryptonite, está inspirado en la luminosidad de esos viejos relojes de hora errante. Y afortunadamente no se incendiará, gracias a una caja tipo cazador hecha de titanio que mide 39.5 mm de ancho.

El nombre «Kryptonite» proviene de la luz verde intensa emitida por los marcadores horarios, que no están en peligro de combustión espontánea porque están iluminados por SuperLuminova.

La caja tipo cazador del Kryptonite se abre para revelar el movimiento
La caja tipo cazador del Kryptonite se abre para revelar el movimiento

A primera vista, el reloj tiene un aspecto minimalista pero estructurado, con la indicación de tiempo visible. La esfera también incluye el indicador de reserva de marcha de 48 horas y los segundos digitales, precisos hasta la décima de segundo.

Pero la caja también se puede abrir, lo que permite a los observadores disfrutar de las complejidades mecánicas del movimiento. Dos turbinas neumáticas en la parte posterior determinan la velocidad de carga automática del movimiento UR 5.03, que se puede ajustar con una palanca dependiendo del nivel de actividad del usuario: desde lleno, a reducido, o a desacoplado y permitiendo así la carga manual a través de la corona.

El Urwerk UR-105, y de cómo la Iglesia Católica dió forma a la relojería

En Alemán, el nombre Urwerk se traduce convenientemente como «movimiento original», lo que también es adecuado. Esta es, después de todo, una de las marcas Suizas más creativas que operan hoy en día. Sin embargo, vale la pena señalar que el movimiento UR 5.03 utilizado aquí también se ha utilizado en otros modelos. De hecho, el Kryptonite es esencialmente una nueva versión de un modelo existente, con la excepción de su carrusel revisado.

Habiendo dicho eso, el Urwerk UR-105 Kryptonite es lo suficientemente único, y eso puede explicar parcialmente el elevado precio de 65.000 francos Suizos.

Al final, me pregunto si el Papa de hoy aprobaría igualmente este reloj. Después de todo, hace un excelente trabajo al dar la hora en la oscuridad. Sin embargo, no estoy seguro de qué pensaría sobre ese precio.