Da la sensación de que aumentan las informaciones acerca del uso del silicio en relojería. Como material es muy prometedor,
debido a sus propiedades intrínsecas, las cualidades de su superficie y sus capacidades para operar sin engrase.
El silicio tiene otro de sus puntos fuertes en la capacidad para adoptar formas complejas, entre ellas los nuevos tipos de
escape. El Escape Constant de Girard-Perregaux es el más reciente ejemplo de las grandes posibilidades de este material
en relojería. Desde Europa Star vamos a tratar de describirles en que consiste esta “revolución del silicio”.
Aún siendo un material relativamente recién llegado
a la relojería, no por ello deja de demostrar
día a día su potencial de utilización. Apareció
bajo los focos en 2005 de la mano de Patek
Philippe en la forma de la rueda de escape
monocristalina, desarrollada en común con varios
centros de investigación entre los que se
contaba la Escuela Politécnica Federal de
Lausana, el Instituto de Microtécnica de la universidad
de Neuchâtel, el Centro Suizo de
Electrónica y de Microtécnica y el Laboratorio
COMLAB. Se eligió inicialmente este material extremadamente
duro (1100 Vickers contra los 700 del
acero), resistente a la corrosión, antimagnético,
ligero y de baja densidad (2,33 g/cc frente a los
8 g/cc del acero) por sus propiedades tribológicas,
siendo uno de los principales objetivos de la
relojería mecánica la eliminación de la necesidad
de lubricación. El silicio, por sus
propiedades físicas y la superficie ideal que presenta,
no precisa lubricante. Y esto se convierte
en primordial en una de las piezas más delicadas
de un movimiento: el escape.
Nuevas formas
Más allá de esta ventaja importantísima, las técnicas
empleadas en la obtención de componentes
de silicio, similares a las utilizadas en
fotolitografía (véase el recuadro sobre el DRIE),
permiten además que el diseñador replantee
totalmente la forma de las piezas.
El proceso DRIEEl proceso DRIE (Incisión Profunda mediante
Ión Reactivo) de fabricación de componentes
de silicio no tiene nada que ver con los métodos
tradicionales de manufacturado como el
mecanizado, taladrado, etc. Estas piezas se fabrican
enteramente mediante técnicas fotográficas
y químicas.
La imagen de la pieza a producir se proyecta
sobre una oblea de silicio de 100 mm de
diámetro y medio mm de grosor. En una oblea
de estas medidas caben unas 250 piezas. Está
compuesta de tres capas diferentes, siendo el
sustrato intermedio una capa de separación.
Durante el revelado de la “foto” el substrato
lacado expuesto se hace disolver, despareciendo,
restando las partes que no han sido expuestas.
Las partes carentes de lacado se troquelan
con plasma hasta el sustrato intermedio y posteriormente
se liberan las piezas de silicio
mediante troquelado isotrópico. Las piezas
resultantes de este proceso solo necesitan que
se les limpie la superficie. Todas ellas son idénticas
y pueden usarse tal cual están ya que no
precisan pulidos, equilibrados ni centrados.
El procedimiento DRIE de Ión Reactivo permite
la realización de formas inusuales en tamaños
muy pequeños y con enorme precisión. Las tolerancias
quedan reducidas a la mitad con
respecto a las técnicas tradicionales.
En 2006, Patek Philippe presentó una segunda
innovación: el muelle espiral del volante
Spiromax fabricado con Silinvar. Obtenido mediante
un proceso de oxidación en vacío que permite
las compensaciones por variaciones de
temperatura, este material patentado, derivado
del silicio, es el fruto de una investigación financiada
en colaboración con el grupo Swatch y Rolex. Su forma, perfectamente concéntrica
(expansiones y contracciones simétricas de la
espiral con relación a su centro), ha sido posible
porque su curvatura final no está girada hacia
arriba sino que presenta un tramo final de mayor grosor.
En esta nueva geometría se incluye un anclaje
integral del eje del volante y el pitón y ofrece
una ventaja adicional: genera vibraciones perfectamente
isócronas independientemente de
las variaciones térmicas, los campos magnéticos
o la postura del movimiento. Su grosor es tres
veces menor que el de una espiral tipo Breguet
y, por tanto, permite construir movimientos de
mucho menor grosor.
Patek Philippe ha seguido en su línea de investigación
de las geometrías de los componentes
de silicio y así este año presentó otra novedad:
el escape Pulsomax, cuyo principio operativo es
similar al tradicional escape suizo de levas
excepto en el hecho de que su finalidad es la de
mejorar las prestaciones a base de optimizar la
funcionalidad mediante una nueva y exclusiva
geometría.
Fabricado mediante la utilización del proceso de
troquelado DRIE de plasma que permite el
mecanizado de componentes con un segundo
plano horizontal, el nuevo escape ya no precisa
de las tradicionales paletas de rubí, que han sido
sustituidas por las propias levas de geometría
rediseñada, cada una de las dos con un perfil
diferenciado. Estas levas engranan con la nueva
rueda de escape en Silinvar que se ha rediseñado
con 16 dientes en lugar de los 20 habituales.
El resultado, según los relojeros de Patek
Philippe, es que las nuevas levas transmiten
mayor cantidad de potencia al volante, consiguiendo
mejorar el isocronismo y mejorando la eficacia
del sistema en un 30 por ciento, lo que
equivale a decir que una reserva de marcha de
48 horas se convierte en una de 62 horas. Entre
las ventajas mesurables cabe citar el aumento
de las prestaciones, de la regulación y la fiabilidad
del movimiento y, sobre todo, de la supresión
de la necesidad de lubricación incluso a
largo plazo.
Patek Philippe no es la única manufactura que
ha investigado en el ámbito del silicio. El verdadero
pionero fue Ulysse Nardin cuando en el
año 2000 presentó el primer prototipo en silicio
de su escape dual directo. En el 2002 la marca
fabricó el primer muelle de volante y el primer
escape en diamante artificial, obtenido mediante
el empleo de los mismos procesos de
grabado por ión reactivo, solo que en este caso
la proyección no se realizaba sobra una oblea
monocristalina de silicio sino sobre una oblea
policristalina de diamante sintético.
Ulysse Nardin presentó estas novedades por
primera vez en el año 2005 en un producto
denominado Freak 28.800 V/h Diamond Heart
que equipaba el escape dual Ulysse de dia-mante. Ludwig Oechslin desarrolló el escape
Freak por cuenta de Ulysse Nardin y, tras diez
años de investigaciones, lo presentaron en la
feria de Basilea de 2001. Como el propio
Oechslin explica, “el escape Freak es un carrusel
en el que todo el movimiento hace una rotación
en una hora, donde todo es epicicloidal a excepción
del barrilete que ocupa toda la parte posterior
del reloj y le proporciona una reserva de
energía de ocho días. El resorte es tensado
mediante un bisel en la trasera y el ajuste de la
hora se hace mediante otro bisel en el frontal. El
objetivo era hacer un escape que fuera más simple
y más fiable que el típico escape de paletas y
lo conseguimos gracias a un escape totalmente
simétrico donde las dos ruedas ejercen idéntica
impulsión a la pequeña pieza central. Desde un
punto de vista teórico es mucho más sencillo en
comparación con la complejidad requerida en
los ángulos de un escape de levas convencional.
También se mejoran la facilidad de construcción
y la fiabilidad. La fricción se ve reducida hasta el
punto de que no precisa de lubricación.
Utilizamos un derivado del silicio para el escape
ya que buscábamos un material ligero y robusto
al mismo tiempo para poder reducir la inercia.”
Este año, tras grandes esfuerzos en investigación
y desarrollo, Ulysse Nardin presentó un
sistema más innovador aún, el Innovision: un
reloj que incorpora diez innovaciones, casi todas
ellas basadas en nuevos usos del silicio.
Sea cual fuere el valor del uso intensivo del silicio,
en el caso del escape del Freak resulta de
capital importancia por razones de inercia y
carencia de lubricante. Este escape se diferencia
del desarrollado por Patek Philippe ya que este
último se centra en el escape suizo de levas.
Cabe decir que, aunque el mecanismo del Freak
se podía haber desarrollado utilizando materiales
más convencionales, el nivel de prestaciones
habría sido sensiblemente inferior.
El Innovision de Ulysse NardinEl Innovision de Ulysse Nardin es un prototipo de reloj que incorpora diez innovaciones tecnológicas, muchas de
ellas basadas en procesos DRIE o LIGA y que son:
– Cojinetes de silicio (al reemplazar los rubíes ya no hay necesidad de lubricación)
– Puente del escape en silicio (precisión en el taladrado de orificios y fricción reducida)
– Puente de silicio y níquel (precisión, bajo rozamiento y robustez)
– Amortiguador de silicio (gracias a la elasticidad del silicio)
– Resorte espiral de silicio (dominio de las técnicas de producción)
– Clavija y platillo realizadas en un único componente mediante proceso DRIE
– La horquilla y el dardo realizadas en un único componente mediante proceso DRIE
– La rueda de escape y su piñón hechos de una pieza a dos niveles
A estas innovaciones cabría añadir el barrilete con cojinetes sin lubricación y el escape de silicio Dual Ulysse. Según
Ulysse Nardin, el objetivo de estas aplicaciones es el de eliminar completamente la necesidad de lubricación, beneficiarse
de la precisión del sistema DRIE, demostrar el potencial de la técnica de doble cara y dos niveles y obtener
las máximas ventajas combinando las técnicas DRIE y LIGA
El escape Constant de Girard-Perregaux
Este no es el caso del escape Constant – el
desarrollo más avanzado hasta el momento en
la tecnología del silicio – que fue presentado por
Girard-Perregaux en el SIHH de este año. Sin las
características intrínsecas del silicio, especialmente
en cuanto a elasticidad, este invento no
habría podido ver la luz del día. Sus propiedades
les permiten a las microestructuras de silicio
mantenerse flexibles a pesar de su dureza y ha
permitido a los relojeros explorar nuevos territorios
en la relojería mecánica que ni tan siquiera
se pensaba que existían hasta hace muy poco.De momento, el escape Constant es solo un
ejemplar de pruebas que Girard-Perregaux
espera poder comercializar en algún modelo
que sería presentado dentro de un par de años.
Veremos ahora como funciona esta extraña
criatura.
Su concepción fue muy interesante, tal y como
ocurre a menudo con los inventos geniales y
que en parte se deben a un giro caprichoso del
azar. Nicolas Dehon, Director de I+D de Girard-
Perregaux, mientras estaba efectuando un viaje
por ferrocarril, jugueteaba distraídamente con
su billete, arqueándolo entre sus dedos cuando,
repentinamente, se le ocurrió la idea de que
podía crearse un escape que no requiriera un
resorte en espiral sino más bien una fina lámina
que pasara alternativamente de un estado de
tensión a otro, como el billete que se arqueaba
hacia adentro o hacia afuera con la presión
alternativa de sus dedos. Otro ejemplo que nos
ayuda a visualizar el concepto es el de la ranita
saltarina con que jugábamos de niños que tenía
una lengüeta en la parte inferior que, al ser presionada,
acumulaba una energía que, al ser liberada
la presión, impulsaba la ranita de un salto
hacia adelante. El único material que pudo
encontrarse que se adaptara a las ideas de
Dehon fue el silicio, así que se movilizó a todo el
departamento de I+D de Girard-Perregaux y al
del grupo Sowind al cual pertenece.
Diagrama 1: Escape tradicional suizo: la amplitud
disminuye con el tiempo
Diagrama 2: Escape Constant: la amplitud se mantiene
constante con el tiempo
Diagrama 3: El rango de variación de amplitud es cuatro
veces menor en un movimiento con escape Constant que
en un movimiento con escape tradicional
Una lámina tan fina como un cabello
La lámina en cuestión es más fina que un
cabello humano y de sección rectangular, con un
grosor de 20 micrómetros, una anchura de 1/10
de mm y una longitud de apenas 20 mm. La
lámina es parte de un conjunto de tres piezas,
de forma elíptica, fabricada a partir de silicio
monocristalino mediante procedimientos DRIE,
que lo soporta al mismo tiempo que a la leva de
impulso. Esta unidad por sí sola sustituye al
muelle del escape.
Este resorte funciona como un microacumulador
de energía. “A cada vibración del oscilador, retiene y después libera una mínima
cantidad de energía, menos de un milijulio. Esta
energía se almacena en el resorte del escape
que muta de un estado estable a un estado
metaestable que, por definición, acumula mayor
cantidad de energía que en el estado estable
originario. La transición entre el primer estado y
el segundo estado libera la energía necesaria
para mantener la amplitud del volante constante
hasta el agotamiento de la reserva de
marcha,” nos manifiesta un portavoz de la
marca. Esta energía “constante” se transmite a
las ruedas de escape a través de la leva de
impulsión que tiene dos brazos diferenciados:
en uno lleva el dardo (1) y el otro sujeta dos
pares de agujas de rubí (2) que guían el finísimo
resorte del escape. Esta leva de impulsión está
fabricada en níquel puro obtenido mediante
tecnología LIGA (véase recuadro). Las dos
ruedas del escape tienen seis dientes alabeados
y son de silicio por cuestiones de fricción. Por lo
que respecta a la leva que recarga la lámina de
energía se ha fabricado en níquel puro con un
baño dorado.
El proceso LIGALIGA es un acrónimo alemán de Litografía
Galvanoplástica, una técnica de producción que se
remonta a principios de los años 80. Combina la
fotolitografía con el electromodelado. Al principio
se utilizó en medicina pero en nuestros días esta
tecnología mixta se utiliza para crear microcomponentes
de alta calidad con un excelente acabado
superficial, muy indicado para pequeñas piezas
en movimiento. Permite la innovación en términos
de forma y función de los diversos componentes.
En colaboración con las firmas Sigatec y Mimotec,
Ulysse Nardin desarrolló varios de los componentes
del reloj Innovision, combinando las tecnologías
DRIE y LIGA para obtener piezas de dos
materiales, níquel y silicio.
Según los estudios facilitados por Girard-
Perregaux, este nuevo tipo de escape “produce
impulsos de energía constante” y, por tanto,
produce “amplitud y frecuencia constantes”
independientemente de la cantidad variable de
energía que reciba. (En el ejemplo de la ranita
de hojalata, que se apriete con mayor o menor
fuerza la ranita no hará que salte más o menos
ya que el movimiento depende solo de que la
lengüeta recupere su posición original.) Esta
estabilidad queda reforzada por el hecho de
que, al igual que en el escape de levas tradicional,
el escape Constant ejerce dos impulsos
por oscilación. (Véanse los gráficos).
La idea de Girard-Perregaux es la de incorporar
paulatinamente esta innovación en sus relojes,
obteniendo con ello las mejores prestaciones
cronométricas. Les tomará aproximadamente
dos años de pruebas antes de que obtenga el
visto bueno para la comercialización. También
desde el punto de vista de la estética se abren
nuevos horizontes, tanto por lo que respecta a
las esferas, que podrán ser mucho más abiertas
para mostrar el escape, como en lo referente a
cuestiones puramente estéticas y visuales. Las
superficies extremadamente planas que se
obtienen con el uso del silicio no son fáciles de
obtener en la relojería más tradicional. Además
presentan una gama de tonalidades iridiscentes
muy llamativas, que van del azul turquesa al lila
oscuro según el ángulo de observación, efecto
debido a la capa de óxido que recubre el silicio.
Queda claramente patente que el silicio se ha
convertido en una de las nuevas fronteras a
explorar por la relojería contemporánea.
El Tourbillon Manufacture de Frédérique Constant
con rueda de escape en silicioEl pasado año, Frédérique Constant presentó uno
de sus modelos Heart Beat equipado con una rueda
de escape en silicio. Este año, el fabricante de
Ginebra presentó un nuevo tourbillon de diseño
propio que integra aquella misma rueda de escape
en silicio. La ventaja principal de esta innovación es
que aumenta la eficacia del tourbillon gracias a la
ligereza de la rueda y a la baja fricción de la misma.
En Frédérique Constant nos indican que son
capaces de obtener una amplitud de más de 300
grados entre las posiciones horizontal y vertical. La
frecuencia de este tourbillon es de 4 Hertz o, lo que
es lo mismo, 28,800 vibraciones por hora.
Extreme LAB, otro acontecimientoEl Extreme LAB de Jaeger-LeCoultre es el primer reloj que no requiere de ningún tipo de
lubricación. Lo consigue a base de combinar diferentes materiales con distintos tipos de
tratamientos superficiales. De todas formas, en este reloj la única pieza de silicio es la
rueda de escape. Para los otros componentes han desarrollado nuevas geometrías y toda
una serie de materiales de nueva generación:
– Los rubíes han sido reemplazados por recubrimientos de carbonitrito de Easium;
– Los ejes y pivotes son de acero tratado con bisulfito de molibdeno;
– Las superficies de contacto de las paletas son de diamante monocristalino negro;
– Los componentes del mecanismo de armado y puesta en hora van recubiertos de Teflón
de níquel;
– El movimiento de la masa oscilante viene facilitado por el uso de cojinetes cerámicos;
– La masa oscilante es de forma original y compuesto de dos elementos distintos, un
soporte troquelado de fibra de carbono y la sección de platino iridiado que es el metal
no tóxico más pesado;
– El volante ha sido fabricado en platino iridiado;
– La jaula del tourbillon es un mecanizado de una aleación de magnesio