articulos



Rodolphe - ¿Qué hay en un nombre?

English
marzo 2011



En un principio existía “Rodolphe for Longines”, luego “Rodolphe by Rodolphe”, y luego simplemente «Rodolphe», seguido de “Rodolphe” en el corazón del Franck Muller Group. Ahora, es "Manufacture Rodolphe Cattin SA”. En el pequeño mundo de los diseñadores de relojes, Rodolphe es un caso aparte y el único que, sin lugar a dudas, ha sido capaz de imponer un nombre por primera vez como una firma. Hay que decir que, sin realmente haberlo planeado, Rodolphe fue un precursor, el primer diseñador que ha sido convertido en una “estrella” por la marca que lo empleaba.

Pierre Maillard

Cuando, en 1984, acababa de salir de la escuela de artes aplicadas, la Ecole des arts Appliqués, en La Chaux-de-Fonds, el término “diseñador” no se utilizaba realmente en los talleres de relojería. Las tareas creativas se les encomendaba a los diseñadores en bata blanca de laboratorio. Con su encanto de rock ’n’ roll - que mantiene hoy en día, el joven Rodolphe sobresalía como un pulgar dolorido en este conservado y vagamente “aburrido” universo. Él estaba interesado no sólo en el diseño de relojes, sino también en seguir con avidez la evolución de los mundos de la música, el cine y la moda.

Contrariamente a todas las expectativas, el joven artista con una racha de rebeldía se llevaba muy bien con el Director General de mano firme de Longines, Walter von Kaenel, quien también era un oficial de alto rango en el ejército suizo. Von Kaenel, sin duda, entendía que tenía, en Rodolphe, una oportunidad para rejuvenecer la marca. Así, dio cada vez más las responsabilidades al joven. Rodolphe fue puesto a cargo del diseño de relojes y de la imagen de la marca. A menudo enviado a Italia, volvería con los informes más alarmantes. Destacó la rápida llegada de nuevos competidores procedentes del mundo de la moda que eran más reactivos, más atractivos para un público nuevo y más en fase con las tendencias actuales. Su conclusión: Longines debería reinventarse. Durante uno de los cócteles amistosos que Walter von Kaenel gustaba de organizar en las noches de los viernes, el Director General lanzó a Rodolphe un desafío: «Puesto que usted es más inteligente que los demás, hágame una proposición!»

Dicho y hecho. El siguiente lunes por la mañana, Rodolphe fue a ver a von Kaenel con una carpeta llena de dibujos - en realidad preparada mucho antes seguiendo sus sueños e inspiraciones. Su propuesta era crear una sub-marca cuyas colecciones se inspirasen en la moda, algo en la línea de, por ejemplo, de un “Jean-Paul Gaultier para los relojes Longines.” Von Kaenel abrió sus talleres a Rodolphe, dándole carta blanca y tres meses para volver con todo, la colección, los prototipos y un plan de comunicación. Cuando se le preguntó en los talleres qué escribir en las esferas de los prototipos, el joven diseñador no sabía qué decir, así que se limitó a contestar, «sólo hay que poner,Rodolphe».

Cuando la colección estuvo lista, se presentó en un seminario mundial de Longines, que reunió a representantes internacionales de la marca en Hong Kong. La respuesta fue entusiasta y a la hora de nombrar esta nueva colección, todo el mundo insistíó en «Rodolphe by Longines». Inmediatamente puesta en marcha, esta aventura duraría ocho años, con aproximadamente 60.000 relojes vendidos al año.

Rodolphe - ¿Qué hay en un nombre?

Rodolphe Cattin, WITNESS

Primeros pasos hacia la independencia

Después de este éxito,Rodolphe comenzó a recibir peticiones de todo el mundo para prestar sus servicios, pero no podía aceptarlas ya que estaba bajo contrato con Longines. Walter von Kaenel lo comprendió, sin embargo, y entregó al joven diseñador lo que quería – su independencia al mismo tiempo que continúaba trabajando para Longines. Rodolphe abrió así su propio estudio de diseño, trabajando el 50 por ciento de su tiempo para el Grupo Swatch y el otro 50 por ciento para otras marcas, que no ofrecian ninguna competencia directa.

Pero, poco a poco, la situación comenzó a deteriorarse. Al parecer, Nicolas Hayek, estaba un poco irritado por el éxito de “Rodolphe by Longines”. Al mismo tiempo, pero sin ninguna causa efecto directa, Hayek se hizo cargo de la distribución de sus marcas en Italia, dirigidas por Marcello Binda, un amigo cercano del diseñador. Dejado solo con su única marca, Breil, Binda recurrió a Rodolphe para ayudarle a relanzar la marca de Binda con la ayuda de su estudio de diseño. Fue un enorme éxito, pero ello ofendió a Hayek, quien convocó a Rodolphe a su oficina. Esperando ser fuertemente reprendido, el diseñador se quedó estupefacto por lo que ocurrió – Hayek en realidad le pidió que repitiera lo que había hecho con Binda, pero esta vez, que lo hiciera por Omega. El «acuerdo»no estaba destinado cuajar, sin embargo, porque el acuerdo verbal de Walter von Kaenel con Rodolphe impedía que trabajara para marcas de la competencia, incluida Omega, incluso si ambos, Omega y Longines pertenecían al mismo grupo. Tres meses después, Hayek convocó nuevamente a Rodolphe a su oficina. En una nueva sorpresa, el cabeza del Grupo Swatch lo interrogó de forma incisiva, calculadora en mano, acerca de cada puesto de trabajo y el costo cada uno de su estudio. Entonces Hayek ofreció un buen precio para comprar el nombre de la marca registrada de Rodolphe, su estudio de diseño, sus empleados, básicamente todo. Fue una proposición del tipo «lo tomas o lo dejas» y Rodolphe sólo tenía el fin de semana para tomar una decisión. Vacilando y sin poder dormir, decidió, al final de la noche, su libertad. Hayek declaró airadamente que Rodolphe era ahora el «enemigo» y que, en su opinión, ya no existía. Hayek hizo la ruptura oficial con un comunicado de prensa, pero el resultado fue totalmente inesperado. Rodolphe fue inundado con ofertas de trabajo.

Desde Rodolphe by Rodolphe a Rodolphe by Franck Müller

Dos años más tarde, en 1996, en paralelo con su actividad floreciente como diseñador llevada a cabo con su socio, Gabriel Guidi, Rodolphe decidió crear su propia marca de relojes bajo su propio nombre. Dio el salto con un amigo de la infancia, Denis Bolzli, entonces propietario de Louis Erard. Tenían una fuerte estrategia de diseño, atreviendose a crear nuevas colecciones cada 18 meses, y el objetivo de forjar un nicho distinto y reconocible en el sector de gama media.

En Suiza, en ese momento, sin embargo, el foco estaba en la relojería mecánica compleja. Era la época que vio la creación de los primeros relojes Opus de Harry Winston y el centro de atención se volvió hacia la relojería que había “redescubierto” nuevas fronteras de la mecánica. Seguida de una tendencia a la gama alta del mercado.

En 2004, Rodolphe se trasladó al segmento alto del mercado, a su vez, con un nuevo socio, Jacky Epitaux, un hombre ex-Zenith, (en la actualidad a la cabezade Rudis Sylva) que venía de la misma región que Rodolphe. Los dos hombres que ya tenían la idea de trabajar sólo con una red de proveedores locales y el equipamiento de sus relojes con movimientos basados en ETA y transformados por Dubois-Dépraz. El Precio medio del reloj sería de alrededor de 3.000 francos suizos. El anuncio por parte del Grupo Swatch de ir parando la entrega de kits de movimientos ETA puso freno a su visión a largo plazo. Entonces, ¿qué hacer? Moverse al cuarzo? Detenerlo todo? O encontrar un socio industrial, un fabricante con el que trabajar?

Rodolphe se reunió con todas las marcas posibles en ese momento. Todos ellos eran, según su criterio, capazes de ofrecer un movimiento de calidad. También eran fabricantes razonablemente integrados, y, por lo tanto capaces de garantizar una distribución fuerte y tener algo carismático, como el propio Rodolphe. Al final, se reunió con Vartan Sirmakes, a cargo del grupo Franck Müller. Rodolphe se fiaba de su interlocutor, cuya reputación dejaba mucho que desear, y que fue reprochado por muchos por una multitud de cosas. El diseñador expresó sus reservas, ofreciendo ejemplos concretos de problemas en los que participaban los proveedores sobre todo en la región del Jura. Pero Vartan Sirmakes tenía una respuesta para todo y siempre argumentos sólidos para su propia visión. Y, Rodolphe sintió que era un verdadero profesional. Los dos hombres estuvieron de acuerdo en la misma estrategia, que consistía en proponer una original mezcla de diseño y alta relojería, ofreciendo algo característico y distintivo, y a trabajar sólo con la red de relojería en el Jura. Su acuerdo fue firmado el 22 demarzo de 2005. Sirmakes absorbió el 51 por ciento de la propiedad de todas las empresas que tenían “Rodolphe” en su nombre: Rodolphe & Co (los relojes), y Rodolphe Montres Bijoux (el diseño).

Rodolphe - ¿Qué hay en un nombre?

ADORE

Los vientos de recesión

Durante dos años y medio, todo funcionó bien. Fue la “grande classe", como le gustaba decir a Rodolphe. Los diseños fueron validados, los prototipos también, las colecciones se fabricaron, las oficinas estaban listas (así como un bar de éxito llamado Rodolphe que se abrió en Neuchâtel) y los pedidos comenzaban a fluir lo único que faltaba era entregar los relojes . Pero entonces, no pasó nada. Hay que decir que, en el entretiempo, os primeros vientos de la recesión comenzaron a aparecer, especialmente al comienzo empezaron a soplar y violentamente sobre Watchland en Genthod, cerca de Ginebra. Para capear la tempestad, era el buque insignia de la marca el que había que salvar, sobre todo, por lo que Vartan Sirmakes anunció que todas las otras marcas se ponían en espera. En Ginebra y en el cantón de Vaud, 200 personas de 428 fueron despedidas. Todos los demás fueron convocados a concentrarse en el buque insignia Franck Müller, que empezaba a hacer agua.

Además de todo esto, Rodolphe, que albergaba una cierta amargura por la situación, tenía serias diferencias con su compañero Gabriel Guidi. Los dos hombres ya no se llevaban bien. En octubre del 2009, Rodolphe decidió quedarse con su 35por ciento de las acciones de la empresa, pero salir, dejando a su antiguo amigo a cargo de la marca. Renunció a todas las funciones operativas dentro del grupo y, por tanto, una vez más,obtuvo su libertad.

Adición de un apellido al nombre

Pero, ¿qué iba a hacer con su libertad recién descubierta? Reflexionó sobre la cuestión y, como el mismo tuvo que admitir, el relojero se deprimió. Luego salió hacia Bretaña en Francia, una región que amaba, un poco como el Jura en el océano, donde tenía tiempo para pensar. A su regreso a Neuchâtel, creó un estudio de diseño llamado Rodolphe Design SA, con un pequeño grupo de cinco o seis personas, no más.

En enero del 2010, tras el relanzamiento de su negocio de diseño, Rodolphe fue al SIHH con un amigo, Thomas Müller, que no era de la zona. Los Müller vendían madera tropical antes de convertirse en apasionados de la relojería. Se unió a Aquanautic, luego se convirtió en responsable de las ventas en Bertolucci antes de regresar a Aquanautic, pero esta vez como director general de la marca. Cuando se fue Aquanautic, tuvo una idea para una marca que estaría estrechamente vinculada a la región, en Chaux-de-Fonds, una «manufactura» a la antigua usanza, es decir, con una sólida red formada por proveedores complementarios y asociados. Esta idea no le era desagradable a Rodolphe. Juntos, en el SIHH, los dos hombres se reunieron con un número de agentes de todo el mundo que habían conocido durante mucho tiempo. Todos ellos dijeron lo mismo: «Con la crisis también llega la oportunidad». Pero, ¿qué necesitaban los mercados, que es lo que estaban pidiendo? A este respecto, también, todos estuvieron de acuerdo.«Lo que el mercado quería eran relojes reales y hermosos para las señoras, y para los hombres, no relojes de buceo (ya había demasiados en el mercado), ni copias de Patek Philippe o Vacheron Constantin debido a la importancia de la autenticidad, sobre todo hoy en día. Lo que se necesitaba era algo nuevo, por supuesto, pero algo que tuviera sentido... y algo elegante.» En términos de precios, los mercados también exigieron poner fin a las discrepancias que se ven a menudo entre el precio y el producto. El precio real no era tan importante, ya que los precios hoy en día están por todo el mapa. Pero había una condición, el precio tenía que ser correcto en relación con el producto." Los dos hombres estuvieron de acuerdo en el proyecto, cerraron su asociación, y crearon otras a largo plazo con el diseñador y fabricante del movimiento, Concepto, con un fabricante de cajas, y un ensamblador, todos ellos locales de la región. Organizaron el capital de su empresa (Rodolphe mantiene la mayoría) y creó la Manufacture Rodolphe Cattin SA. Los primeros relojes acaban de ser revelados.

Rodolphe - ¿Qué hay en un nombre?

TEMPOVISION, WITNESS

Bolas y gotas

Rodolphe se fue a trabajar a su mesa de dibujo, visualizando la pureza, la suavidad, la falta de ostentación y un tamaño moderado. Empezando con el reloj femenino que diseñó, su primer modelo notable - un reloj de curvas, jugando en sus líneas como un guijarro, que termina en pequeñas bolas integradas en la caja, bolas en las que se inserta la pulsera y que ofrece un millar de variedades decorativas a partir de su material, su tipo de pulido y las piedras que montan.

En la versión masculina, estas bolas se transforman en gotas que se alargan con los cuernos, dando a la pieza un vigor suave y un calmado vanguardismo - si podemos describirlo de esta manera. Relojes en acero, oro rosa o PVD negro con una amplia variedad de esferas de madreperla a partir de 2,000.-CHF por un reloj de mujer de acero hasta los 3,000.-CHF por un automático para hombre, o incluso 5,000.-CHF por un cronógrafo. Desde un principio, sin embargo, Rodolphe Cattin también ha ofrecido un mayor nivel de cronómetros que consisten en tourbillons esqueletizados o esferas que con el uso de discos, diseñados en colaboración con la “motorización” Concepto, así como repetidores de minutos y otras complicaciones que ya están en la rampa de lanzamiento. En el ámbito de los relojes de joyería, la marca propone diseños notable con engastado de diamantes, piedras preciosas y perlas.

La meta para el primer año es producir 1.000 relojes, y más tarde llegar a los 5.000. Algunos de los mercados que se habían aconsejado a la marca en un principio se han abierto a la espera de sus entregas, al igual que todo el Oriente Medio, Qatar, Kuwait, Abu Dhabi, Omán o Arabia Saudí, así como Rusia. Las negociaciones están en marcha en China, con dos grupos diferentes y la hora de la decisión no está lejos. En cuanto a los demás mercados, la manufactura Rodolphe Cattin espera abrir en breve con un nuevo nombre y apellido. Dicen que los gatos tienen nueve vidas. Rodolphe se encuentra ahora en la quinta.

Fuente: Europa Star Magazine Febrero – Marzo del 2011