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Mística Relojera

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septiembre 2007


Todo empezó con una “misa”, u “oficio” un martes 10 de abril, el día previo a la inauguración de BaselWorld. Al atardecer, un pequeño grupo de personas elegantes se reunió en la Elizabethan Kirche de Basilea, apretujándose en los bancos envueltos en la luz polícroma de los altísimos ventanales. Pero, contrariamente a lo que sucede durante un servicio religioso, unos solemnes camareros impecablemente uniformados recorrían los pasillos entre la “parroquia” con bandejas de bebidas y canapés. Y no era un eclesiástico quien oficiaba, sino Herbert Gautschi, el nuevo Director General de Vincent Bérard SA, una marca de solera, adquirida hace seis meses por el grupo Timex gracias a la mediación del propio Gautschi.

Mística Relojera Luvorène movement por Vincent Bérard, Basel 2012

Joe Santana, Director General del grupo Timex, le siguió como orador, manteniendo el tono de la velada: en su opinión la relojería es una “experiencia mística” y se sintió fascinado por Vincent Bérard porque emanaba “autenticidad”. Después de los parlamentos se elevaron cuatro cúpulas blancas, descubriendo en su interior a cuatro bailarines; se proyectaron films alegóricos de los cuatro elementos y las cuatro estaciones; se corrió un telón que cubría el fondo de la nave y apareció un verdadero sumo sacerdote de la relojería,Vincent Bérard, sentado con las piernas cruzadas sobre una peana.Y nos dijo:“el acto de la creación es de índole divina”, y concluyó su homilía con un “¡sean felices!”. En ese momento se deslizaron unos paneles y pudimos admirar los objetos de la liturgia: la reciente colección Luvorène 1. Directamente inspirados en sus maravillosos despertadores de sobremesa, los Four Seasons (Cuatro Estaciones), especialmente debido a que las formas de su caja recuerdan las columnas de la catedral de Estrasburgo (para seguir con el tema espiritual), los relojes de pulsera de la colección Luvorène 1 van equipados con un majestuoso movimiento mecánico enteramente diseñado por Vincent Bérard. La mecánica presenta cinco puentes calados y esculpidos a mano en forma de árbol escalonado, con la corona de oro macizo a las nueve, que deja una pequeña abertura a las tres a través de la cual se puede ver el péndulo oscilando libremente y “misteriosamente” desvinculado del escape. (Europa Star volverá a tratar sobre esta creación con mayor detalle próximamente) En cualquier caso, esta “liturgia” fue la perfecta “première” a los salones de relojería de la pasada primavera, y por múltiples razones. El hecho de que un grupo como Timex, identificado principalmente por su producción masiva,invierta en el nicho ultra alto de gama representa un reposicionamiento hacia la cúspide de mayor dimensión de lo que se estila hoy en día. Y la preeminencia,casi la divinización del artesano - artista - maestro relojero es otra de las grandes tendencias del momento. La gente se amontona y se reparten codazos para conseguir los servicios de los más capacitados y talentosos maestros relojeros independientes.

Ceremonia Solemne Periodística

A la mañana siguiente, la actividad comenzó con otra gran ceremonia solemne, la tradicional conferencia de prensa inaugural de BaselWorld. La ceremonia deparó una selección de lecciones magistrales: las cimas alcanzadas este año por la relojería suiza, cuyas exportaciones nunca habían sido tan cuantiosas y siguen creciendo (un aumento del 18,8 por ciento en el primer trimestre de 2007); el número de expositores (2109 en total, incluyendo 422 marcas suizas); el proyecto de inversiones para la transformación de los salones de BaselWorld (350 millones de FS para este espeluznante proyecto encomendado a los eminentes arquitectos Herzog & de Meuron, diseñadores asimismo del Estadio Olímpico de Pekín y de otras pequeñeces por el estilo); y, en el lado oscuro de la Fuerza, la inundación de imitaciones (cuya calidad mejora cada día), que se estima en 48 millones de falsificaciones, y que perjudica a la industria relojera suiza por valor de 800 millones de FS (500 millones de ). Otro tema que se discutió – dedicamos a el nuestro editorial ya que es una cuestión de máxima importancia y complejidad – es el esperado endurecimiento de los requisitos para obtener el famoso distintivo “Swiss Made”, un asunto que tiene dividida y enfrentada a la gran familia relojera. Concluida la ceremonia, los fieles súbditos del Lujo pudieron lanzarse a recorrer los cada vez más opulentos pasillos del BaselWorld para asistir a otras ceremonias, estas más privadas y selectas.

Predicando los Evangelios

Uno de los primeros “servicios” del día fue oficiado por una de las voces autorizadas del “evangelio”. Desde lo alto de su stand de Hublot, rodeado de periodistas, un entusiasmado Jean- Claude Biver anunciaba la creación y la venta (a la joyera monegasca Tina Zegg) de su “Million Dollar BB”, un Big Bang enteramente recubierto de diamantes sin engarces aparentes. Es una hazaña histórica, puesto que los diamantes mantienen su posición como por arte de magia sobre una caja monoblock de oro que queda oculta bajo un aluvión de fulgores y destellos. Radiante por el éxito, Jean-Claude Biver declaró que su creación era más brillante que la de los huevos Fabergé por su invisibilidad visible y que era el Monte Everest de la diamantística. Parecía haber un montón de nuevos pedidos directos y la cifra de Million Dollar BB crecía: “me han dicho que encargaron un segundo reloj, luego un tercero, un cuarto… ¡es la locura!” Al mismo tiempo, el montador de diamantes en cuestión, Claude Sanz, propietario de Bunter SA, comentaba desde el bar del stand: “¡Con 2000 horas de labor a la escala de 5 micras, usando 494 diamantes Top Wesselton, le dije que íbamos a hacer solo uno!” Fue entonces cuando Biver abrazó a Sanz y le demostró su poder de persuasión. Una semana más tarde, Biver mandó SMS a los periodistas con sus noticias triunfales: “Hemos vendido 152 millones de FS en BaselWorld. Es fantástico. Soy muy feliz y quería compartirlo con ustedes.”

Las verdaderas novedades técnicas escasearon

Las noticias de estas celebraciones marcaron el tono de las ferias de primavera: (muy) altas cifras de venta, simbiosis creciente entre relojería, joyería y artes decorativas pero, paradójicamente, escasas novedades en el campo estricto de la técnica relojera. Curiosamente, pareció que todo lo que ganaron las cifras de venta lo perdió la creatividad mecánica. Desde esta perspectiva, 2007 será más un año de amortización técnica que un año de grandes adelantos (excepción hecha de algunos casos que veremos más adelante). Sin duda, es necesario amortizar las grandes inversiones de los años precedentes, tanto en investigación y desarrollo como en cuestiones de integración y verticalización de los procesos de montaje. Chopard, por ejemplo, nos explicó este aspecto. Carl Friedrich Scheuffele, durante su conferencia de prensa, anunció que “no iba a presentar grandes novedades técnicas este año: eso queda para 2008. Estamos demasiado ocupados con nuestro nuevo movimiento de cronómetro, con los tests y ajustes necesarios para su industrialización y con el proceso de poner en marcha nuestra propia unidad de fabricación de cajas de acero.” Otra realidad que mantiene ocupada a la marca (y a muchas otras) es la apertura de nuevas tiendas. Pronto habrá 100 boutiques Chopard en todo el mundo. Las preocupaciones industriales y comerciales de esta marca indican claramente el porqué del reflujo generalizado de innovaciones técnicas este año.

Mística Relojera Million Dollar BB por Hublot, L.U.C Chronogarph por Chopard, Assioma Multi Complication Squelette por Bulgari

Refinamiento y gran clase

Tomemos otro ejemplo: Patek Philippe. Ciertamente, este año, la venerable fábrica de Ginebra no presentó ninguna gran innovación técnica. Pero, con nuevas versiones de sus relojes, con pequeñas modificaciones, con evoluciones menores y con ajustes más precisos la marca mostró piezas de gran sutileza y refinamiento. Y, como en su nuevo Chronometro Gondolo, mostraron ser maestros en la ornamentación y el detalle. Evidentemente, Patek Philippe ha creado un nuevo movimiento de armado manual (el primero desde los años 30) para este modelo, pero lo más sobresaliente de este reloj, muy admirado durante BaselWorld, fue, por encima de todo, su exquisita delicadeza y la belleza del guilloché de su esfera. Nadando contra corriente, sin hacer alboroto y con gran maestría, Patek Philippe demuestra que tras años de predominancia de las singularidades, la relojería se está orientando, sin prisas pero sin pausas, hacia la distinción y la excelencia.

Enaltecer las señas de identidad

De hecho, la mayoría de las grandes marcas establecidas se concentraron este año, en mayor o menor medida, en rebuscar entre sus respectivos patrimonios, buscando reforzar y enaltecer sus propias señas de identidad. Observamos esto, por ejemplo, en TAG Heuer, que se esmeró en profundizar y reafirmar su identidad deportiva, quizá a la vista de la anunciada perspectiva de competencia entre ellos y Longines, una marca que retorna estratégicamente a sus propias raíces deportivas, dejando a Omega la responsabilidad de medirse con Rolex y semejantes. Otro tanto vimos en Zenith quien, fortalecido por el éxito obtenido por su vistoso Defy, ha multiplicado el número de modelos “extremos” con una clara predilección por singulares combinaciones de oro rosa y materiales hi-tech. Breguet fue otro ejemplo, reforzando su liderazgo en la notable colección Tradition con su magnífico Fusée Tourbillon Tradition (véase más adelante en este artículo). Podríamos citar muchos más ejemplos. Pero, de hecho, ¿no es esta relativa pausa en la creatividad un signo de que la relojería ha alcanzado un cierto nivel de madurez? El paisaje general se ha rediseñado grandemente durante la última década, y no se esperan grandes sacudidas en el mismo en los meses a venir. Nada que pueda tener consecuencias aparece en los pronósticos de ventas. Parece razonable, pues, que cada una de las marcas se dedique a consolidar sus propias posiciones y a obtener plenos beneficios de la actual y alocada burbuja relojera.

Los bulbos de reloj

¿Burbuja? Frecuentemente, mientras merodeábamos por los pasillos de las Ferias, nos venía a la mente el famoso asunto de los bulbos de tulipán que arrasó en Holanda en el siglo XVII. En su apogeo, justo antes de que estallara la burbuja, la especulación en tulipanes no trataba realmente con las propias flores o sus bulbos, sino que se concretaba en improvisadas bolsas que intercambiaban pedidos y certificados de entregas futuras… Similarmente, en BaselWorld y en el SIHH de Ginebra se llenaban talonarios de pedidos de productos futuros, modelos aún en estado virtual, bulbos de relojes que no habían todavía germinado (¿cuántos prototipos y bocetos no manejamos durante las ferias?).

Verticalizaciones e inversiones

Vamos a terminar con estas analogías y volvamos a los stands donde los “oficios” seguíeron programándose. Un Pastor estricto, amante de números, Francesco Trapani, Director General de Bulgari (y sobrino de Paolo y Nicola Bulgari, que suman con él el 52 por ciento de las acciones del grupo), anunciaba un incremento de las ventas del 12 por ciento en 2006, con un beneficio neto resultante de 143 millones de euros. “Del status de diseñadores de relojes estamos pasando gradualmente al de genuinos fabricantes,” explicó (Europa Star analizará en detalle la integración de la manufactura de relojes en Bulgari en su próximo número). Anunció una “punta excepcional” de inversiones por unos 100 millones de euros en 2007, básicamente para continuar la verticalización de la producción de la empresa. Esta identidad relojera cristalizará en 2007 principalmente en dos direcciones: la del Assioma esqueleto multicomplicación y la del novedoso Assioma D (d de diamantes), una línea de prestigio que se verá respaldada por un importante despliegue publicitario.Además, en el terreno de las inversiones, abrirán cuatro nuevas tiendas en Nueva York, Roma y Tokio. Serán dos las tiendas en Tokio, una Bulgari Tower y una Twin Store, que tendrían que disparar las ventas en ese mercado, que con el 25 por ciento de los ingresos, es el de mayor volumen del grupo. El grupo Bulgari está expandiendo su diversificación genética con la inauguración de un nuevo concepto en Milán: una tienda pensada exclusivamente para los accesorios.

Navegando en alta mar

La verticalización – al menos una perspectiva particular de verticalización indirecta – estaba también en el menú de Corum. Michael Wunderman, el joven presidente de la marca, anunció en su stand rebosante de una expectante multitud, que “la colaboración con Vaucher Fleurier SA (que es parte del mismo grupo, como Parmigiani) iba a reforzarse, lo que daría lugar a nuevos proyectos en común,” lo que se materializaría en la forma de nuevos movimientos específica y exclusivamente pensados para Corum. Pero, al contrario que Hermès, que tan solo tomó parte de las acciones de Vaucher, esta colaboración intensificada no significa que vaya a formar parte del accionariado del fabricante. No obstante, es significativo en cuanto representa la tendencia de estrechar lazos de colaboración entre este fabricante de mecánicas y un grupo de diferentes marcas que buscan reforzar su autonomía en este sector estratégico. Además, Michael Wunderman se enorgulleció de poder anunciar que Hublot seinscribía en desafío de la Copa América de vela con el barco Swedish Victory. Decididamente, hemos podido comprobar que la Copa América se ha convertido en el más selecto club relojero del momento, con Louis Vuitton como cronometrador oficial de las mangas clasificatorias que llevan su nombre.También en la carrera veremos a Audemars Piguet (Alinghi), TAG Heuer (Team China), Girard- Perregaux (BMW Oracle), Hublot (Luna Rossa), Omega (New Zealand Emirates) y Sector (Mascalzone). Este año y de esta forma, Corum a reafirmado su estandarte marinero con la novedad del muy potente Admiral’s Cup Challenge 44. Relanzando también su famoso movimiento Marées con el Admiral’s Cup Tides 48 sin olvidarnos del elegante y más popular Admiral’s Cup Competition 40. Del mar, la competición y las regatas nos fuimos a ver a Seiko, cuyo stand estaba dominado por los velámenes. Este año, la marca japonesa decidió hacer sus apuestas por la línea Velatura, con su refinado diseño inspirado directamente en los yates y para la que la marca ha presentado dos nuevos calibres: el Kinetic Direct Drive con 30 días de reserva de marcha, con una versión de cuerda manual que cuenta con un indicador de la corriente eléctrica generada por los movimientos de la corona; y el Yachting Timer, equipado con preselecciones de 5, 6 o 10 minutos, un cronógrafo y alarma. En el mundillo de la náutica, Seiko no ha descuidado sus responsabilidades como patrocinador y ha alcanzado un acuerdo con el espectacular y rápido Clase 49 que va a ser presentado en primicia mundial durante los Juegos Olímpicos de Pekín. Seiko ha reforzado también su buque insignia el lanzamiento del magnífico Spring Drive Chronograph. Recordándonos su legítimo dominio y experiencia en el ámbito de los cronómetros, especialmente con el calibre 6139 de 1969 equipado con una rueda de pilares con piñón corredizo, o más aún con el Kinetic Chrono de 1999, los relojeros de Seiko desarrollaron este cronógrafo equipado, simultáneamente, del regulador tri-sincrónico (una de las principales características del Spring Drive), la rueda de pilares y el piñón corredizo en su movimiento 6139. Las 416 piezas que componen este movimiento son todas ensambladas a mano por nueve maestros relojeros japoneses, resultando en el único cronómetro del mundo cuya manecilla se desliza sin oscilaciones… como el mismísimo tiempo.

Provocación y secretismo de la revolución venidera

Ya que estamos en el reino de los cronógrafos, vamos a quedarnos en compañía de un reloj que, por lo poco que sabemos, parece ser la úni Ya que estamos en el reino de los cronógrafos, vamos a quedarnos en compañía de un reloj que, por lo poco que sabemos, parece ser la única novedad técnica de notoriedad de la temporada: el misterioso y fascinante Mémoire 1 de Maurice Lacroix. Hay que resaltar que Maurice Lacroix deliberadamente mantuvo el suspense alrededor de este revolucionario producto: organizó un monumental show de ilusionismo. Acto 1º: el periodista recibe una invitación personal al stand de Maurice Lacroix donde le reciben los mismísimos Philippe C.Merk (Director General) y Sandro Reginelli (Director de Producto) en una especie de cabina con sólo unos pocos asientos. Con evidente satisfacción, Merk acciona un misterioso vídeo en el que podemos ver los “primeros recuerdos”, “instantes” de vida que flotan en el éter,perseguidos por unas azarosas bolas que corren por unos raíles y que, con unas garras mecánicas “cazan” estos “instantes” y los introducen en un mecanismo circular que los retiene… (es posible ver el film en www.memoire1.ch). Bien, entonces aparece una especie de expositor que entra lentamente en escena, sobre una mesa, en la que un reloj Mémoire 1 flota ingrávido: un reloj de generosas y contemporáneas dimensiones, equipado con dos únicas manecillas – minutero y segundero – y una ventanita con la indicación horaria. Pero apenas tenemos tiempo de estudiarlo: desaparece en un instante y eso es todo por el momento. Nos han dicho solamente: “¡es el único reloj mecánico con memoria!” Extremadamente complicado bajo su simplicidad aparente, el Mémoire 1 muestra la hora (en ventana) los minutos y los segundos. Pulsando un botón, situado en la corona a las 3, el reloj pasa automáticamente al modo cronómetro: las manecillas y el disco de las horas se ponen a cero para permitir disparar el crono. Pero mientras se toman tiempos en modo cronómetro, podemos volver a ver la hora simplemente con pulsar el mismo botón; entonces las manecillas y el disco de horas vuelven a la posición en que indican la hora y retornan a la posición en que indican la toma de tiempos, que se ha mantenido mecánicamente exacta. Durante este procedimiento no se pierde nada, todo queda en la memoria del reloj. Y, si paramos permanentemente el cronómetro y volvemos a la posición de lectura horaria, la información de cronometraje puede volver a consultarse en cualquier momento. Increíble,¿no? No nos van a decir nada más,por el momento, acerca de este novedoso tipo de complicación. Maurice Lacroix irá desvelando poco a poco sus secretos pero no lo desvelarán del todo hasta el 21 de noviembre en Shanghái. El reloj ya está protegido por diversas patentes fruto del laboratorio de desarrollo “Atelier Maurice Lacroix”. “Estamos transformando gradualmente la sustancia de nuestra marca”, dice Philippe Merk. “Nos estamos convirtiendo en una verdadera fábrica, pero eso no nos basta. No queremos ser los más grandes, pero si queremos proponer grandes conceptos, encarnados por productos que causen gran impacto.Así es como imaginamos el papel y el deber de una verdadera industria relojera. Dentro de la fábrica hemos creado el futurista atelier, pensado para producir grandes innovaciones que, poco a poco, iremos incorporando a los productos de serie. El Mémoire 1 es el primer y evidente ejemplo de que se está produciendo un cambio sustancioso”. Así que ya pueden ir tomando nota en sus agendas para noviembre…

Mística Relojera Admiral’s Cup Challenge 44 por Corum, Opus VII por Harry Winston, Yachting Timer por Seiko

Opus VII

En el ámbito de las complicaciones extraordinarias, hay una cita obligada cada año con Harry Winston para su Opus anual. Este año, tras Félix Baumgartner,Greubel & Forsey,Christophe Claret, Vianney Halter y Antoine Preziuso, entre otros, ha recaído en el joven Andreas Strehler la creación del Opus VII.Aunque relativamente desconocido para el gran público, este joven con talento es muy prolífico. Entre otras realizaciones, ha firmado el movimiento de cronógrafo que lanzó Maurice Lacroix el pasado año. También diseñó el Chronoscope de Chronoswiss y el extraordinario Calendario Perpetuo de Moser.De todas formas,la proposición que le hizo Hamdi Chati, Director General de Harry Winston Timepieces, de encargarse de la realización de un Opus,le motivó extraordinariamente ya que, como dijo: “los Opus son un regalo para el relojero ya que te dan carta blanca para crear. Pero el reto es grande, ya que te exigen que vayas a crear algo completamente diferente.” Para llevarlo a cabo, Andreas Strehler combinó dos de sus opciones: de un lado la lectura alternativa que había utilizado en su modelo “Zwei” de bolsillo, que indica la hora y los minutos o la fecha y el mes alternativamente (solo con la pulsación de un botón) y con solo dos manecillas; y, por otro lado, un movimiento simplificado de horas y minutos de su invención y que utiliza únicamente rodajes con engranajes de grandes dimensiones. El Opus VII es el resultado de combinar estas dos líneas de investigación, cristalizando en “una obra de arte que lleva la cuenta del tiempo, pero que solo te da la hora si se la pides,” dijo Strehler. La lectura alternativa de la hora, el minuto o la reserva de marcha (60 horas) se consigue accionando un pulsador integrado en la corona de armado.Esta indicación combina con un aparentemente muy simple tren de engranajes de grandes dimensiones completamente visible y mantenido en suspensión con la ayuda de un elegante puente en forma de mariposa. Gracias a las generosas dimensiones de los engranajes, Andreas Strehler pudo prescindir de la rueda de segundos. El resultado es una obra maestra, de excepcional ligereza, que destila sus encantos no de sus elementos decorativos sino de los tratamientos especiales de la propia mecánica del reloj.

Fusée tourbillon

En la misma línea pero en un registro totalmente distinto encontramos a una belleza similar, en el sentido más relojero del término, en lo último de Breguet, el Fusée Tradition Tourbillon, al que auguramos un gran éxito. En este reloj encontramos, también, un elemento sobredimensionado: el tourbillon ocupa él solo más de la mitad del espacio que ocupa toda la mecánica. Con un carro de 16 mm., tiene el péndulo de titanio para hacerlo lo más ligero posible. La transmisión de energía se realiza mediante un dispositivo de cadena (nos informaron al instante de que los eslabones eran producto de la casa) que pasa del doble barrilete a los rodillos helicoidales del huso cónico, garantizando así un par constante independientemente de la tensión del resorte de cuerda. La reserva de potencia de 50 horas está conectada directamente al barrilete por un pivote y un reductor diferencial, eliminando así la necesidad de un tren de engranajes adicional. Gracias a un finísimo bisel y al cristal de bordes redondeados, la perspectiva sobre los diversos niveles de movimiento es realmente espectacular, desvelando una preciosa decoración matizada y una espectacular apoteosis mecánica. Sobre el tema de los tourbillons, la marca que lleva el nombre de su inventor (Breguet registró la patente en el mes de Messidor del noveno año del calendario revolucionario, verano de 1801) ya produjo en el pasado algunos ejemplos sobresalientes, al margen del desmesurado interés desatado por los tourbillon en los últimos tiempos. Pueden estar tranquilos, la locura del tourbillon se ha calmado un poco este año ya que, sin duda, se ha convertido en algo común y corriente hasta el punto que puede hacer sonrojar a cualquier marca si le preguntan ¿Pero, como? ¿No tienen ustedes todavía un tourbillon en su catálogo? Aparte del Fusée Tradition Tourbillon, Breguet presentó este año un magnífico Tourbillon Messidor, con mecánica en esqueleto y con la particularidad de ofrecer un misterioso tourbillon. De hecho, se trata de una platina de zafiro, con sus engranajes, que mueven el tourbillon y que dan la impresión de flotar en el vacío.

Homenaje Merecido

Mientras Breguet (SA) homenajeaba a Breguet (Louis-Abraham) de la forma que les hemos contado, Greubel Forsey se homenajeaba a si misma con todo merecimiento con su “Pièce de l’Invention 1”, un reloj excepcional diseñado para conmemorar el doble tourbillon a 30 grados, la primera invención del dúo. Hemos ido conociendo la plataforma experimental y de desarrollo de Robert Greubel y Stephen Forsey, (de E.W.T., que quiere decir Experimental Watch Technology), que van ahora por su cuarto invento. Aún en fase de desarrollo, este invento gira en torno al órgano regulador y ataca el problema de la compensación incorporando un muelle de péndulo y el propio péndulo en diamantes. El invento número 3, un tourbillon de 24 segundos inclinado, está en fase de preproducción. El invento número 2, un cuádruple tourbillon esférico será presentado este año. Del invento número 1, el doble tourbillon a 30 grados, se han fabricado 80 ejemplares. Se ha preparado, y se presenta ahora, una serie especial de 11 ejemplares con una sencilla esfera de oro.Y también una preciosa edición limitada bautizada “Secret”, con el tourbillon oculto a la vista. La reciente adquisición por parte del grupo Richemont del 20 por ciento de las acciones de Greubel Forsey (una operación que ha durado dos años) le permitirá a la pareja de creativos beneficiarse de la infraestructura de Richemont y les concederá mayor libertad creativa. “Las ventajas de la independencia sin los inconvenientes,” según nos dijeron ellos.

Mística Relojera Tradition Tourbillon por Breguet, “Pièce de l’Invention 1” por Greubel Forsey, Fifty Fathom por Blancpain

¿Tourbillon o Carrusel?

Ya que hablamos de tourbillons, vayamos rápidamente a Blancpain que presentó un proyecto que ya lleva dos años por su taller: ¡un carrusel! La disquisición entre los expertos (sobre la nomenclatura tourbillon o carrusel) se inició hace ya algunos años y concernía principalmente a los tourbillons que proponía Blancpain. No vamos a entrar en detalles del conflicto, ya que se requerirían páginas y más páginas para ello, y nos limitaremos a decir, consultadas fuentes autorizádas, que ésos no son genuinos tourbillons, puesto que su péndulo no se encuentra centrado en el carro. En un tourbillon, el pivote del carro móvil se encuentra en el mismo eje que el péndulo. De esta manera, el carro móvil es parte integrante del tren de engranajes. En un carrusel, el carro móvil no está en la misma línea y va conducido por su propio engranaje separado. Cuando se desconecta este engranaje y el carro deja de moverse, el reloj continúa en funcionamiento, al contrario que en un tourbillon en que los mecanismos son interdependientes. Para terminar con esta disquisición bizantina, Blancpain solicitó la opinión de Vincent Calabrese, gran defensor del carrusel, al que con sidera “técnicamente superior al tourbillon”, aunque ambos dispositivos sirven a los mismos intereses de compensación. “Fabricar un carrusel”, declaró Vincent Calabrese, “es más complicado que fabricar un tourbillon. El número de conpiezas es mayor y los cálculos son de gran complejidad ya que se trata, de hecho, de diferenciales.” Para distinguirlos a simple vista, debemos fijarnos en la rueda de segundos, que es fija en un tourbillon (el escape gira a su alrededor) mientras que es móvil en un carrusel. (Prácticamente el único carrusel en catálogo hoy día es el modelo Freak, diseñado por Ludwig Oechslin para Ulysse Nardin.) Nos ocuparemos en mayor detalle de este tema el próximo año, cuando Blancpain presente su “Carroussel”, en versión automática. Sin duda, los expertos harán correr chorros de tinta discutiendo también sobre este punto (automático). Además, Blancpain desveló la remodelación completa de su colección “Fifty Fathom”, el primer reloj de buceo moderno, creado en 1953. De un éxito innegable, la propuesta consta de toda una serie de relojes profesionales que son a la vez deportivos y extremadamente elegantes y refinados. Son estancos a 300 metros, con propiedades antimagnéticas, dotados de robustas tapas atornilladas, correas de textil o de goma y modelos con cronómetro ratrapante que pueden activarse bajo el agua.

El aburguesamiento del reloj deportivo

El aburguesamiento de los relojes deportivos, fue una de las tendencias más perceptibles en estas Ferias del 2007. Pensamos en Su Majestad el Rey Rolex, por supuesto, con su nuevo modelo Yacht Master II que causó un enorme impacto,- y que en breve será algo im-pres-cin-di-ble en todos los clubs náuticos del mundo – pero también tenemos presente el camino que dejaron despejado algunos relojeros independientes, como Vogard. Michael Vogt ya lleva cuatro años desarrollando, afinando y diversificando su línea de relojes de viaje en los que se cambia de zona horaria simplemente con una rotación del bisel. Otra característica es la visión de las 24 zonas de cambio del horario de verano. Nuevo de este año es el Supertraveller que indica la hora en 36 ciudades. E incrementando el número de relojes especiales para golfistas, pilotos o, el “Black F1” de titanio y fibra de carbono, que muestra los husos horarios de los circuitos del campeonato del mundo de Fórmula 1.Vogard,además,propone una variedad extraordinaria de correas, entre las que destaca una, excepcional, hecha de goma esculpida. Otro ejemplo de un pequeño fabricante que sigue con empecinamiento su propio camino, es el del fabricante italiano Giuliano Mazzuolo y su muy apreciado Manómetro, del cual se presentó una versión cronógrafo en la Feria. Tiene pulsadores descentrados a la izquierda y la corona a las 2 a la derecha y ofrece una legibilidad y manejabilidad que raramente se consiguen. Pronto podremos presenciar su última creación, el Contagiri, en el que la cuerda se acciona con el bisel.

Mística Relojera Black F1 por Vogard, Chronograph por Giuliano Mazzuolo, C1 Chronograph por Concord

Transformaciones genéticas

Al contrario que en años precedentes, los relanzamientos partiendo de cero (no confundir con el lanzamiento de nuevas marcas) no fueron muy numerosos este año. Nos percatamos del giro de 180 grados que ha dado Concord. La marca celebrará su centenario en 2008, y el grupo Movado (propietario de Concord desde hace 30 años) ha decidido, visto el éxito del retorno a sus orígenes de Ebel, concentrarse en esta firma. “El mensaje quedaba difuminado. No había una identidad corporativa unitaria porque Concord actuaba de manera diferente de un mercado a otro. En resumen, Concord se había vuelto, poco a poco, una cáscara vacía”, dijo el ambicioso Vincent Périard, el “genetista” de la marca, nombrado al más alto cargo en 2006 (también creó la compañía Brand DNA después de un periodo en la división de comunicación de Audemars Piguet). En menos de diez meses,el nuevo equipo lo rehízo todo: la imagen corporativa, el stand en BaselWorld, el packaging, marketing, y… el producto. El lema de la marca es toda una declaración de intenciones: “El Reloj. Reconstruido”. Presentado en una serie de cortometrajes ambiguos, el C1 arranca con 24 modelos. Se presenta como el primer paso en la reconstrucción que se está llevando a cabo. Evoca un trabajo de ingeniería que marca su territorio: diseño, fuerza y osadía, todo mezclado para alcanzar “una demanda de alta calidad.” Es una obviedad definir al C1 como “monumental” con su caja de 42 componentes que mide 42 mm. de diámetro y tiene un grosor de 16,70 mm.. Una obra maestra, el Cronógrafo C1, certificado COSC, puede clasificarse en la categoría Hummer de la relojería ya que emplea lenguaje militar: su método de montaje “optimiza la robustez y absorbe impactos, los bastiones sujetan el bisel, el cristal espectacular tiene 3,30 mm. de grosor y las agujas son musculosas. Sobrado de testosterona, vestido de acero, composites y caucho vulcanizado, el poderío del C1 “va al asalto del tiempo”. Es difícil no pensar que este reloj pretende hacer sombra al Big Bang. En términos de producción, el objetivo declarado para 2007 es alcanzar las 1000 unidades y que no se pasará de 6000 unidades en el total de su carrera. La distribución se va a reconfigurar completamente. Las colecciones existentes van a ser revisadas y continuarán por un tiempo en los principales mercados de Concord, para irse eclipsando paulatinamente con la introducción de los nuevos C1, C2, etc. El nuevo equipo, con base en Bienne, tiene las dimensiones de un comando y las ambiciones de un ejército.

Retorno a la ornamentación

La espectacular transformación de Concord es paradigmática de un tipo de relojería que tiene el viento a su favor: piezas musculosas, elementos gráficos inhabitualmente grandes, resistente a los choques, combinaciones de materiales diversos, etc. En el otro extremo se encuentra otra nueva tendencia que forma parte de una forma renovada de las artes ornamentales. Este “retorno a la ornamentación” se hace más y más evidente en la actual relojería. Vimos algunos bellísimos ejemplos en BaselWorld y esta tendencia se confirmó elegantemente en el SIHH de Ginebra. Este retorno a la ornamentación se lleva a cabo o bien de la forma más exquisita, con pasión por el detalle, o bien tiende a lo espectacular y aparente. Por poner un ejemplo al caso, el nuevo equipo que rige los destinos de Bédat no ha roto con el pasado, antes al contrario, ha conservado la misma línea de inspiración y han profundizado en la cuestión “ornamental” de manera muy sofisticada. Los juegos de color se han vuelto más sutiles, los engarces de piedras se han vuelto más delicados y las mejoras en el diseño se han extendido al surtido de pulseras y materiales. Otro ejemplo, en una línea ligeramente diferente, de esta tendencia a la ornamentación, es la que ofrece la peculiar marca de relojes Bunz. Con su colección Moontime 3, Bunz alcanza la mayoría de edad con sus relojes que no se parecen a ningún otro. En lo alto del dial, una lunita esférica de oro gira sobre sí misma para indicar las fases de lunación y, bajo ella, un océano de madreperla con dos grandes dígitos y un empedrado de diamantes. Sin lugar a dudas, esta implementación tiene sus orígenes en la tradición joyera de la marca alemana, que le permite contemplar desde una perspectiva diferente lo que se cuece en el tradicional paisaje relojero suizo. Así, Bunz sigue su propio camino, con piezas originales, refinadas y diseñadas de la cabeza a los pies con la ornamentación en mente. Sus nuevos propietarios chinos, según parece, están entusiasmados con esta nueva colección de relojes. Otra fórmula diferente, pero igualmente “ornamental”, era la que se podía admirar en el stand de De Witt, en particular la sorprendente colección de relojes con esfera de silicio aplicado en finísimas láminas, muy frágiles y quebradizas, que se someten a más de veinte operaciones de manipulado. Después de laminarlas y teñirlas, se las emplaza en un dial compuesto de no menos de 47 elementos. Gracias a su estructura interna semejante a un meteorito, estas esferas de silicio tienen un brillo y un fulgor absolutamente inigualables, en el sentido literal de la palabra, pues no hay dos iguales y cada esfera es diferente. Enriquecen el conjunto de la gama que ya de por sí son bastante complejas, tanto en la arquitectura de la caja como en las esferas y sus complicaciones que tanto gustan a De Witt. (volveremos sobre estos relojeros en una futura edición de EuropaStar).

Un acontecimiento: la colección Las Máscaras de Vacheron Constantin

El no-va-más de la tendencia ornamental fue desvelado en el SIHH en la forma de la excepcional colección Masks de Vacheron Constantin. Se trató, sin duda alguna, de uno de los platos fuertes de los certámenes de primavera.A priori, la idea parecía descabellada y se arriesgaba a resultar kitsch. Se trataba de insertar minúsculas reproducciones tridimensionales de máscaras étnicas primitivas en la esfera de relojes de la marca. Pero, esta sensación de desconcierto quedó prontamente disipada en cuánto se vio el producto acabado. La combinación de arte, ciencia y detallismo resultó en unas joyas auténticamente superlativas y casi se nos pone la carne de gallina de contemplarlas. Hay algo casi divino en estas máscaras, una sensación realzada por el texto del poeta francés Michel Butor, labrado en la esfera alrededor de la máscara, sobre un cristal de zafiro tintado por metalización, cuya semitransparencia permite adivinar la mecánica,un movimiento de la casa, un calibre automático que, gracias a cuatro pequeños discos, muestra la hora, los minutos, la fecha y el mes en cuatro pequeñas aberturas, dejando despejado el centro de la esfera para las máscaras. Se ha fabricado una primera serie de cuatro relojes,inspirados directamente de las máscaras de la fabulosa colección de arte primitivo del museo Barbier-Mueller de Ginebra. Hay una máscara funeraria china, una máscara frontal de Alaska, una máscara facial del Congo y una máscara dramática de Indonesia. Tres series en total, de cuatro relojes cada serie, serán fabricadas en los próximos tres años para un total de doce tipos diferentes y una producción total final de 300 relojes, vendidos en estuches de cuatro piezas. Esta excepcional lección de artesanía se debe al talento de un tallador extraordinario, Olivier Vaucher, que es un auténtico escultor de miniaturas.

Mística Relojera 888 por Bédat & Co., Academia Silicium Grande Date por de Witt, Lady Féerie por Van Cleef & Arpels

Lírica y lúdica: la combinación ganadora

El mismísimo Olivier Vaucher atendía en Van Cleef & Arpels, y presentaba su colección 2007 bajo el lema de “Hadas y Poesía”.Vaucher es el responsable de la encantadora hadita del reloj Lady Arpels Fairy en el que la varita mágica del hada es la manecilla de las horas. La maestría en la ornamentación se evidencia también por Van Cleef & Arpels en sus esculturas en diamantes, como en la gama “Fleurette”, donde un ingenioso sistema de engarce de piedras ofrece el aspecto de una verdadera flor hecha de una sola pieza. Las complicaciones líricas y poéticas de la marca, como en la colección “Lady Arpels Seasons”, emplean un disco que gira casi imperceptiblemente durante 365 días, descubriendo lentamente los motivos ocultos pintados en el disco. En la misma onda de relojería “móvil”, pasamos de lo ornamental a lo francamente lúdico en el sentido más estricto del término, con el sorprendente y complejísimo Vintage 1945 Jackpot Tourbillon de Girard-Perregaux.Por primera vez,se usa mecánica de alta precisión para generar números aleatorios. La marca ha osado unir un tourbillon sujeto con un puente de oro y un dispositivo tragaperras accionado por una pequeña palanca situada en un lateral de la caja. Cuando tiramos de la palanca, sobresale una cremallera por la parte superior del reloj y acciona tres cilindros giratorios pintados y lacados con los cinco signos que originalmente decoraban la primera máquina tragaperras, la “Liberty Bell”, inventada a finales del siglo XIX. La cremallera desciende lentamente y, a los dos tercios del recorrido, acciona los frenos que bloquean los cilindros uno tras otro, al tiempo que activa un carrillón que recuerda a música de las tragaperras de casino.De las 125 combinaciones posibles, solo una, las tres campanas, significa que has conseguido el “bote”, la combinación ganadora. Significativo del actual estado de la relojería suiza que produce una combinación ganadora tras otra, el Vintage 1945 Jackpot Tourbillon de Girard- Perregaux es un paradigma del potencial combinatorio de lo trascendente con lo fútil, alcanzando una especie de nirvana de la mecánica. Debemos decir, además, que Girard-Perregaux, que está en forma este año, presentó multitud de nuevos modelos encuadrados en sus mejores colecciones, sea este el Vintage con una nueva mecánica que desplaza el eje del segundero a un dial entre las 9 y las 10, o el tonneau Richeville de gran flexibilidad o varias ediciones especiales entre las cuales la casi obligatoria Copa América en la colección Laureato, con revestimiento de DLC (diamantes como carbono), o el Laureato Regatta, con tourbillon flotante y un cronógrafo de cuenta atrás

Mística Relojera Vintage 1945 Jackpot Tourbillon por Girard-Perregaux, Duomètre à Chronographe por Jaeger-LeCoultre, Centigraphe Souverain por F.-P. Journe

En busca de la cronometría

No todos los relojeros de prestigio están por la ludicidad: la búsqueda de la precisión cronométrica también aparece en el menú. Como testimonio de dos aproximaciones distintas, tenemos a Jaeger-Le Coultre y a François-Paul Journe. Empecemos con Journe.Presentó,en su fábrica de Ginebra, el largamente esperado Centigraphe Souverain, que mide hasta la centésima de segundo. Visualmente ofrece tres registros con una escala roja de tiempo y una negra taquimétrica: un dial situado a las 10 tiene una manecilla rápida que da una vuelta por segundo sobre una escala dividida en centésimas, permitiendo de esta manera calcular la velocidad (al menos en teoría) de un objeto moviéndose hasta a 360.000 Km/h. A las 2 se encuentra otro dial con una manecilla que de la vuelta en 20 segundos sobre una escala marcada en segundos y a las 6 otro registro tiene una manecilla que gira en 10 minutos.Todos los registros tienen la doble escala temporal y taquimétrica expresada en Km/h. Así, el Centigraphe puede calcular la velocidad de desplazamiento de objetos desde un caracol hasta un misil. Contrariamente al Calibre 360 de TAG Heuer, en el cual los movimientos cronográficos (hasta la centésima) y horarios, están disociados y cada cual posee su propio barrilete, el Centigraphe de Journe solo tiene una mecánica y un barrilete. El resorte del barrilete se desarma por los dos extremos con el árbol conectado al cronógrafo y el puente del barrilete conectado al movimiento horario. Así, las funciones del cronógrafo están disociadas del propio movimiento y su funcionamiento no tiene efecto en la amplitud del péndulo, preservando de esta forma la precisión cronométrica del reloj. Este brillante sistema – ya comprobado por Journe en su Grande Sonnerie y oportunamente patentado – se acciona mediante una ingeniosa leva – también patentada – situada a las 2 en el lateral de la caja y que reemplaza de manera ergonómica a los tradicionales pulsadores a su vez herederos de los cronógrafos de bolsillo. El muy purista Duomètre à Chronographe presentado por Jaeger-Le Coultre también persigue la mejor cronometría posible. Aquí encontramos, también, que la activación de las funciones de cronógrafo no interfiere en las prestaciones del reloj, aunque la solución adoptada en este caso es diferente del anterior. el Duomètre à Chronographe posee un solo péndulo que alimenta a dos mecanismos diferentes. Cada mecanismo tiene su propio tren de engranajes empujado por su propio barrilete. No hay interacción entre los dos mecanismos que operan de forma autónoma e independiente el uno del otro. El único elemento que comparten es la base de tiempo que suministra su órgano regulador común. Pero este doble movimiento, cuya primera aplicación ha sido en la forma de cronógrafo puede ser utilizado para otras complicaciones. El futuro nos dirá.

Primer reloj sin lubricante

Decididamente en forma, diríamos que hasta en multi-forma, Jaeger-Le Coultre ha excavado en su patrimonio de sabiduría tradicional relojera y ha abierto avenidas para el futuro con su serie Master Compressor Extreme LAB. Este cronómetro automático presenta un tourbillon, doble huso horario, y manecilla de fecha (con el 15 y el 16 a ambos lados del tourbillon, produciéndose un salto). También equipa un Calibre 988C que no requiere lubricante y que resiste temperaturas entre -40º y +60º centígrados. Se han utilizado gran cantidad de materiales nuevos: carbonitrito Easium en lugar de las tradicionales gemas; unos diamantes cristalinos negros en lugar de los resbalones de las paletas del ancla; una rueda de escape de silicio; polvo de grafito en lugar de lubricante del barrilete; brazos del péndulo en fibra de carbono; segmentos del péndulo en platino iridiado; etc. Y ni tan solo mencionamos los diversos tratamientos de las superficies. Las geometrías de esta maquinaria has sido completamente rediseñadas con el objetivo de mejorar las prestaciones extremas de este reloj. La caja es totalmente hitech, con aluminio, Ticalium, carbono, carbonitrito de silicio, titanio, poliuretano flexible y otras virguerías por el estilo. Volveremos sobre esta máquina para verla en mayor detalle, ya que este prototipo es el primer paso de una nueva era de la relojería. Ni más ni menos.

Estrategias

Aún en el SIHH, JeanRichard se concentraba en posicionar su marca en mercados extra europeos con el objetivo de consolidar su posición actual: una marca joven, de calidad, original pero sin pasarse, 100 por ciento mecánica (el 50 por ciento de sus ventas las obtienen los calibres de la casa, como el JR1000), ofreciendo complicaciones prácticas pero sin entrar de lleno en el selecto círculo de la alta relojería. Un ejemplo que cumple los parámetros de esta estrategia es la operación acordada conjuntamente con la marca motociclística italiana MV Agusta, que es un verdadero fabricante integral de motos con todas sus piezas realizadas en la fábrica.Este acuerdo es una forma de ejercer y compartir los valores en común. El producto resultante es el JR for Agusta, un sutil mecanismo en oro rosa, titanio o acero. Otra estrategia es la que usa Parmigiani, que presenta una colección estelar cada año. La de este año se llama Kalpa’Graph y está basada en el primer movimiento cronométrico fabricado por la marca. El propósito subyacente –nos dijeron – es el de atraer un público más juvenil con un producto de entrada menos costoso (aunque nos movemos en precios que rondan los 10000 ). Este aire juvenil lo apreciamos sobre todo en el modelo Kalpa XL que juguetea con los códigos de la marca,tiene un estilo muy moderno e incorpora sub-diales solapados y perfilados en rojo. Este modelo es el testigo del crecimiento y potencial de la marca. Volveremos sobre él más adelante, este año.

Mística Relojera Extreme Lab.por Jaeger-LeCoultre, Paramount Time Square por JeanRichard, Kalpagraph por Parmigiani

Servicios Privados

Lamentablemente nos falta espacio para comentar todo lo visto en los salones de primavera, p. Además de las grandes ceremonias oficiadas en BaselWorld y SIHH, hubieron un número de “misas”, grandes y pequeñas, oficiadas privadamente El WPHH del grupo Franck Müller propició la aparición de un nuevo nombre en la relojería (pero centenario en el comercio de diamantes): Backes & Strauss, con relojes magníficos, de perfectas proporciones e idealmente engarzados de diamantes; que completan el repertorio de relojería del grupo Franck Müller.Advertimos también el ascenso de Rodolphe, que mostraba relojes de poderoso y distintivo diseño (los veremos en detalle en el futuro); así como el muy peculiar estilo de diseño de Pierre Kunz en el marco de la alta relojería (también los veremos más adelante). Otras “capillas” se repartían por los grandes hoteles ginebrinos, provocando los correteos de los periodistas yendo de uno a otro. Pero vista la gran cantidad de público por doquier, el “Efecto SIHH” actuó como catalizador y estimulante. Vimos las últimas creaciones del “haut-couturier” Antoine Preziuso, las acertadas proporciones de los relojes de Jean-Mairet & Gillman, y los suntuosos tourbillons de Jean Dunand. Descubrimos asimismo las robustas formas de los Volna e intentamos ver lo último de Richard Mille, la “historia fantástica”, donde tuvimos que abrirnos paso a codazo limpio a través de la muchedumbre

Mística Relojera Piccadilly por Backes & Strauss, Instinct Chrono por Rodolphe, Pierre Kunz

Las novedades del Grupo Swatch

Durante este tiempo, el grupo Swatch, no queriendo dejar que todo el foco estuviera sobre las marcas del grupo Richemont, organizó una conferencia de prensa en su edificio situado en el Ródano. En un ambiente relajado – se entiende porque tras ver las cifras – Nick Hayek Jr. repasó los éxitos del grupo en términos de productos, mercados, industrialización, marketing y distribución. Hubo una lluvia de cifras millonarias. El énfasis se puso en la ascensión de Omega a la esfera más alta del mercado gracias a su Hour Vision presentado como el más bello ejemplo de maquinaria industrial del mundo (una forma de desafiar a Rolex, a quien han ostensiblemente declarado la guerra). Hayek también comentó que se presentará un nuevo cronógrafo de 14 líneas durante los JJOO de Pekín en 2008. De hecho, China es un objetivo prioritario en el futuro inmediato, con la apertura (a finales de 2007 o principios de 2008) del Swatch Art Peace Hotel, un edificio de seis plantas en la zona de Bund en Shanghái. La ubicación es probablemente inmejorable en toda China y el edificio es una joya del Art Déco chino en una versión interesantísima del concepto “ma foi”. Alojará las tiendas de Breguet, Blancpain, Omega y Swatch además de disponer de tres plantas reformadas como dormitorios y talleres para artistas de todo el mundo, que podrán hospedarse gratuitamente durante seis meses. En la sexta planta habrá un restaurante con excepcionales vistas sobre el China y su futuro. Los “salones de primavera” han pasado a mejor vida, sin embargo la historia continúa

Mística Relojera Alexandre III Chronograph por Jean-Mairet & Gillman, RM015 por Richard Mille, Swatch Art Peace Hotel